Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Robert Potash: el historiador que enseñó a pensar el poder militar y político en la Argentina

Sábado 31 de diciembre de 2016
El historiador, Robert Potash
El historiador, Robert Potash. Foto: Archivo / Ricardo Pristupluk

Ayer, a los 95 años, murió el historiador estadounidense Robert A. Potash, profesor emérito de Historia de América latina en la Universidad de Massachusetts Amherst. Toda una generación de estudiantes argentinos, ya fuera que se dedicaran a la historiografía o hubieran tenido que abordar esa materia en alguna otra carrera, habrán transitado obligatoriamente las páginas de algunos de los tres tomos de El ejército y la política en la Argentina, su monumental estudio sobre las relaciones entre poder militar y poder político que empezó a publicarse en los años setenta. Potash, cuyo estudio tuvo gran influencia en la historiografía argentina, era también miembro de la Academia Nacional de Historia de la República Argentina.

Había nacido en Boston, Massachusetts, el 2 de enero de 1921. Realizó sus estudios universitarios en Harvard College, donde se graduó magna cum laude en junio de 1942. Ya entonces América latina era un foco privilegiado de sus intereses académicos.

La Segunda Guerra Mundial interrumpió sus planes. Potash entró al ejército en mayo de 1943. Un año más tarde, se lo asignó al centro de entrenamiento de inteligencia militar en Camp Pickett, Maryland, y desde 1945 pasó once meses en el área del pacífico, en un destacamento cuyos cuarteles generales estaban en Oahu, donde se preparaba la invasión de Okinawa. Sin embargo, su tropa llegó después de concluida la batalla principal. Permaneció en servicio hasta principios de 1946. Potash supo sacar provecho de cada vivencia. En una entrevista de años atrás con LA NACION, contó la historia de un cumpleaños de su mujer, Jeanne: al salir de su departamento en Recoleta, vio por la ventana un tanque Sherman que iba por Pachecho de Melo hacia Las Heras, al que reconoció enseguida por su experiencia en las filas del ejército estadounidense durante la Segunda Guerra.

Potash había conocido a Jeanne Feinstein en 1943 y contrajo matrimonio con ella en 1946. Estuvieron casados 70 años.

Los años académicos

Reanudó en 1946 sus estudios en Harvard. Escribió la tesis doctoral sobre un banco de desarrollo industrial del siglo XIX conocido como Banco de Avio de México, que el sello mexicano Fondo de Cultura Económica publicó en 1959, se convirtió en una referencia ineludible para varias generaciones de historiadores mexicanos.

Potash visitó por primera vez la Argentina en 1955 como enviado de la división de Inteligencia e Investigación sobre América latina del Departamento de Estado, y se quedó dos años para cumplir esa tarea. De su interés académico por la historia argentina surgieron los volúmenes El Ejército y la política en la Argentina, que en conjunto cubren el período que va de 1928 a 1973, y Perón y el G.O.U. Los docuementos de una logia secreta.

Durante el gobierno de Carlos Menem, Potash fue designado por la Cancillería argentina miembro de la Comisión para el Esclarecimiento de las Actividades del Nazismo en la Argentina (Ceana). En total, visitó 27 veces el país y se reunió con diez presidentes, desde Pedro Aramburu hasta Carlos Menem, pasando por Jorge Rafael Videla y Raúl Alfonsín. Potash mantuvo su interés por la Argentina a través de la lectura de diarios locales por Internet y solía recibir en la Universidad de Masachusetts a estudiantes argentinos.

En sus años de retiro en el complejo Applewood, el historiador escribió en 2008 su último libro, esta vez autobiográfico, Looking Back at My First Eighty Years: A Mostly Professional Memoir (Un repaso a mis primeros ochenta años: memorias casi profesionales) que próximamente se publicará en la Argentina

En su última entrevista con LA NACION, la misma de 2014, hizo una evaluación del rol que en ese momento, hacia el final del segundo mandato de Cristina Kirchner, tenían en el país las Fuerzas Armadas: "Creo que simplemente están tratando de sobrevivir, de no ser ignorados por el gobierno. Este gobierno les subió los sueldos pero, por lo que veo, el Ejército, y particularmente la Armada, no tendrían cómo ser capaces de defender el país en caso de que haya una crisis. Su equipo es antiguo, inadecuado, no funciona. Una fuerza militar sin la capacidad de actuar como una fuerza militar fuera del país o en defensa del país, básicamente no tienen un rol realista".

Te puede interesar

Debido a la veda electoral estas notas estarán cerradas a comentarios hasta el domingo a las 18hs. Muchas gracias.