Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El sueño de Macri: enfrentar a Cristina y relegar a Massa

Domingo 08 de enero de 2017
0

Es muy probable que las elecciones legislativas de este año no alteren mayormente la relación de fuerzas en el Congreso. Los cálculos más optimistas en el gobierno de Mauricio Macri señalan que Cambiemos podría sumar entre cuatro y ocho bancas de senadores a sus actuales 15 sobre un total de 72, al tiempo que podría lograr entre 15 y 20 escaños más en la Cámara de Diputados, por lo que pasaría a tener entre 105 y 110 sobre 257, un número que no le garantizaría el quórum propio. Después del 10 de diciembre de 2017, el Senado seguiría siendo controlado por el peronismo, mientras que la fragmentación continuaría dominando la Cámara baja. El macrismo debería seguir negociando con los gobernadores y con la oposición para alcanzar acuerdos.

Sin embargo, el efecto simbólico de estas elecciones las convierte en una prueba de fuego para el Presidente. Ganar los comicios generalizaría la percepción de que Macri podría gobernar hasta 2023 y no sólo hasta 2019. Una derrota, en cambio, podría convertirlo prematuramente en un pato rengo y los temores a otro cambio político desalentarían inversiones.

Las estadísticas dicen que el resultado de los comicios parlamentarios previos a la elección presidencial suele anticipar el de esta última. Al menos eso ocurrió en seis de las siete elecciones legislativas inmediatamente anteriores a la que consagró al presidente de la Nación, desde 1983.

La ilusión del macrismo en el distrito bonaerense pasa por polarizar con el kirchnerismo y relegar al Frente Renovador de Sergio Massa al tercer lugar.

¿Por qué, a juicio de los macristas, Massa y su aliada Margarita Stolbizer estarían lejos de la disputa por el primer puesto? Porque, según dicen, los votantes no saben si Massa es oficialista u opositor; la estrategia massista del "camino del medio" fortalece la concentración del electorado entre Cambiemos y el kirchnerismo. Se trata de un problema que dirigentes cercanos al propio Massa han comenzado a ver, a tal punto que presagian que, en adelante, veremos al ex intendente de Tigre mucho más enfrentado con el Gobierno. En el Frente Renovador, ya se ensaya un discurso de campaña contra el oficialismo a partir de una singular proyección: creen que Macri llegará a las elecciones con algunos de los mismos datos con que nos dejó Cristina Kirchner en diciembre de 2015: 25 puntos de inflación (en el caso de que este índice baje desde el 42% de 2016) y unos 5 puntos de déficit fiscal primario. El lema que ya prepara el massismo sería: "Macri nos hizo perder dos años".

Macristas y massistas coinciden en que desearían que Cristina Kirchner fuese candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires. Pero no pocos interrogantes opacan esa alternativa. En primer lugar, nadie puede descartar que los efectos de las demandas judiciales terminen noqueando a la ex presidenta antes de que ella pueda ser enviada a la lona en una contienda electoral. En segundo lugar, no se puede descartar que la ex mandataria opte por una salida menos riesgosa para refugiarse en los fueros legislativos, como una banca de senadora por Santa Cruz. Finalmente, tras el reciente congreso del justicialismo bonaerense, en el que los distintos sectores internos proclamaron la necesidad de una primaria abierta amplia entre todos los potenciales candidatos, suena con insistencia la opción de una lucha electoral entre Daniel Scioli, con el eventual apoyo de La Cámpora, y Florencio Randazzo, con el aval de los intendentes del grupo Esmeralda.

Randazzo ha optado por el silencio en los últimos tiempos. Pero no deja de ser francamente crítico sobre el kirchnerismo. Cree que éste ha pasado de un proyecto colectivo a un proyecto familiar y que Cristina ha sido la gran responsable de las derrotas electorales de 2013 y 2015. Muchos aún le preguntan si la historia no hubiese sido otra si él no rechazaba el ofrecimiento de la entonces presidenta de la Nación para ser candidato a gobernador bonaerense, evitando que ese lugar quedase para el piantavotos Aníbal Fernández. La respuesta que brinda a sus allegados Randazzo es que él quería ser presidente de los argentinos y no un gobernador condicionado por la imposición de Wado de Pedro como compañero de fórmula y por una Legislatura que iba a estar dominada por La Cámpora. Como eventual mandatario provincial, corría el peligro de quedar atrapado entre los camporistas y un potencial presidente como Scioli, con quien desde hacía mucho tenía una muy mala relación, que le podría retacear fondos del Estado nacional. Su desprecio hacia Scioli es notorio: "No voy a trabajar para que ese tipo sea presidente", les confió a sus colaboradores más íntimos, cuando antes de las PASO de 2015, éstos no salían de su asombro ante su rechazo a la candidatura a gobernador por el Frente para la Victoria que le ofreció Cristina tras sacarlo de la carrera presidencial.

Hoy, el ex ministro de Interior y Transporte del kirchnerismo piensa seriamente en postularse como senador por la provincia y estaría dispuesto a competir en las PASO contra Scioli o, eventualmente, frente a Cristina, aunque algunos de sus asesores tienen dudas de que pueda imponerse a la ex presidenta. Randazzo cuenta con dos ventajas: la primera es que la primaria abierta del peronismo suscitaría la mayor atención del electorado por cuanto sería, en principio, la única donde habría competencia interna, ya que todo indica que en Cambiemos y en el Frente Renovador habría listas de unidad; el segundo punto a su favor es que la no modificación de la ley electoral lo favorece. El proyecto oficial de reforma política pretendía impedir que un ciudadano pudiese votar en las PASO por candidatos a senador de un partido y a postulantes a diputado de otra fuerza. Al no aprobarse esa reforma, habría chances de que, ante una eventual competencia entre Randazzo y Cristina Kirchner por una senaduría, ciudadanos que no están alineados con el peronismo puedan cortar boleta para apoyar a Randazzo en las PASO y ayudar a hundir a la ex presidenta.

Las dudas sobre el armado de las listas también atraviesan al oficialismo. A Elisa Carrió le gustaría confrontar en la provincia si tuviese enfrente a Cristina Kirchner. Pero tanto Macri como Horacio Rodríguez Larreta la prefieren como primera candidata a diputada por la Capital Federal, como una forma de taponar una postulación en el distrito porteño de Martín Lousteau, quien sueña con suceder al actual jefe de gobierno porteño en 2019. Las opciones para el Senado por la provincia de Buenos Aires serían el intendente de Vicente López, Jorge Macri, y la diputada Gladys González, conocida por su lucha contra el sindicalista portuario Omar "Caballo" Suárez, hoy detenido, y por su empatía con María Eugenia Vidal; para Diputados, suena el especialista en neurociencias Facundo Manes.

Más allá de la danza de nombres, la clave electoral pasará por la magnitud del crecimiento económico. En 14 de las 18 elecciones nacionales registradas desde 1983, se ha verificado que cuando la economía crece y el desempleo baja, el partido que gobierna termina victorioso. Así como el cumplimiento de las metas presupuestarias (3,5% de crecimiento del PBI y 17% de inflación) sería decisivo para una buena elección, en el oficialismo se apuesta al impacto de la obra pública y, en particular, al Metrobus que unirá La Matanza con la Capital, probablemente a partir de abril, y que disminuiría casi a la mitad el tiempo de traslado de unos 300.000 usuarios de colectivos. Creen que su terminación ayudaría a derribar el mito de que Macri sólo piensa en los ricos.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas