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Pasaporte a la felicidad para países que salvarán la economía de la pelota

El nuevo formato de la Copa del Mundo está pensado para mercados inexplorados con pocas posibilidades de jugar el torneo actual

Miércoles 11 de enero de 2017
Infantino defendió su proyecto una vez que fue votado por unanimidad
Infantino defendió su proyecto una vez que fue votado por unanimidad. Foto: Reuters
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ZÚRICH.- La FIFA habla de desarrollar el fútbol para justificar su dádiva: 16 nuevos lugares en el Mundial a partir de 2026. La expansión tiene su rédito inmediato, que se traduce en US$ 640 millones de ganancias extra. Es un guiño a equipos medianos que siempre han anhelado llegar a un Mundial y que pocas veces lo han disputado, como Gales, Escocia, Canadá o Turquía. Pero, sobre todo, se trata de un pasaporte a la felicidad para mercados inexplorados que salvarán la economía de la pelota, como China, Qatar o incluso la India.

Gianni Infantino le debe el sillón de presidente y su millonario sueldo a Asia y África. Ya en su plataforma política hablaba de un mundial ampliado a 40 equipos. El escándalo del FIFAgate aceleró los tiempos. El departamento de marketing de la FIFA hizo su trabajo y analizó cinco formatos distintos. Se quedó con el elegido (16 grupos de tres equipos; los dos primeros clasifican a la fase eliminatoria), porque no se modifican ni la cantidad de partidos que debe jugar el campeón (siguen siendo siete) ni los días de partidos (32) ni los estadios necesarios (12) para poder jugar el torneo. Pero, sobre todo porque apunta a países en los que el fútbol tiene todavía un camino fértil para desarrollarse: aquellos que no saben qué se siente al jugar un Mundial .

Si, además, esos países son China o India y constituyen mercados económicos fabulosos, la ecuación cierra. Ni que hablar si un puñado de meses antes de que se anunciara la reforma la FIFA firmó un multimillonario contrato de patrocinio con un gigante chino, Wanda, que le garantiza presencia en todos los torneos de fútbol hasta 2030. ¿Wanda sabía lo que se cocinaba en la FIFA? Nadie lo confirma ni se atreve a desmentirlo. Lo cierto es que ahora el gigante chino se garantiza presencia en 16 partidos más. Por el mismo precio. Ese número, que parece insignificante -"son cuatro partidos adicionales por cada año en el que no hay mundial", ponderó Infantino- explica los US$ 500 millones adicionales que la FIFA pretende recaudar por la venta de los derechos de TV del Mundial 2026.

La expansión le trajo nuevos enemigos a la FIFA. Europa, que desde el principio se opuso, confesó en un comunicado de la UEFA que no le quedó más alternativa que apoyar la reforma, debido a la aprobación de la mayoría de las asociaciones nacionales y confederaciones continentales. Al menos, a la UEFA le queda el consuelo de que la distribución de las plazas adicionales se postergó para mayo, cuando el Consejo de la FIFA vuelva a reunirse en Bahréin. Sudamérica (Conmebol) secundó a Europa en este pedido. Ambos continentes representan años de prestigio e y gloria: engloban a todos los campeones y subcampeones mundiales de la historia. Los que querían una definición por la vía rápida y se frotaban las manos con las nuevas plazas disponibles deberán esperar tres meses.

Las voces en contra no tardaron en hacerse escuchar. La más estridente fue la de la Unión Europea de clubes (ECA), que condenó la iniciativa de Infantino atándola con los intereses económicos. "Los conozco. Trabajo con ellos hace años y sé que no todos los clubes piensan lo mismo", se defendió el presidente de la FIFA. Javier Tebas, máxima autoridad de la Liga española dio un salto al vacío: afirmó que acudiría a los tribunales de Bruselas (Bélgica, sede de la Unión Europea) y Nyon (Suiza, sede de la UEFA). Enterado de la jugada, Infantino miró para un lado, miró para otro y zanjó la discusión con un lacónico "Good luck (buena suerte, en inglés)".

La FIFA está convencida de que el plan funcionará, impulsado por el furor de estos países con millones de compradores potenciales que se subirán a la fiebre de la primera vez mundialista. Ese éxito le servirá para esbozar una sonrisa y comenzar a dejar de lado el escarnio del FIFAgate, del que todavía no puede despegarse del todo. La FIFA e Infantino quieren que el fútbol vuelva a ser protagonista. Y le gane por goleada a todo aquello que sucede entre bambalinas, en los escritorios. Más épica y menos intimidad, menos escándalos; menos investigación de los negocios de la pelota.

El nuevo Mundial plantea incógnitas que atañen a los países más poderosos. ¿Qué ocurrirá con los torneos clasificatorios, las Eliminatorias? ¿Cómo negociarán con los clubes, que seguirán pagándoles los multimillonarios sueldos a sus jugadores para que vuelen miles y miles de kilómetros y jueguen partidos casi intrascendentes para la clasificación. En Sudamérica, la calidad deportiva descenderá. Con 10 asociaciones miembro, el continente podría clasificar hasta a siete países al Mundial de 2026, si es que su representante vence en el repechaje. Esto implica un 70% de representatividad. Por más que se trate del continente más exitoso de todos, el número parece exagerado. "La clasificación va a tener que cambiar después del Mundial de 2022", adelantó Víctor Montagliani, presidente de la Concacaf, que reúne a equipos de América Central, del Norte y del Caribe. Junto a su aliado Sunil Gulati (Estados Unidos), esta parte del mundo fue fundamental para que Infantino fuera presidente de FIFA. Ahora se está cobrando su parte, ya que pasaría de 3,5 plazas mundialistas a 6,5. Infantino lo hizo.

Todo lo que aumenta

1-Mejores derechos: 3600 millones de dólares es el monto que espera recaudar la FIFA en concepto de venta de derechos de TV; son US$ 500 millones más que por Rusia 2018. El marketing aportará unos 1.890 millones adicionales.

2-Mayores réditos La ganancia adicional estimada por la FIFA luego de cambiar el formato y la cantidad de equipos del Mundial es de 640 millones de dólares. El incremento de los gastos de 2018 a 2026 fue valuado en 335 millones, y el país organizador gastará unos US$ 650 millones.

3-Más partidos. El Mundial pasa de 64 partidos a 80. Durante los primeros 15 días de la Copa del Mundo 2026 se disputarán 60 encuentros, a razón de cuatro por jornada. Los otros 20 se distribuirán en 17 días.

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