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El desafío de producir en zonas anegadas

Sábado 21 de enero de 2017
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Situación compleja

Las interminables precipitaciones de las últimas semanas generaron serios problemas en las empresas agropecuarias de la zona núcleo, cuya solución depende del grado de afectación de la superficie. Según el consultor Julio Lieutier, que trabaja en campos del norte de Buenos Aires, los que se encuentran en peor situación son los productores chicos con el 100 por ciento de sus tierras inundadas.

En el otro extremo están quienes tienen afectado el 10-20 por ciento de la superficie, con lamparones perdidos. "En algunos casos, el deterioro de los cultivos de siembra temprana es bajo y puede llegar a compensarse con un rendimiento superior en la zona no afectada. En cambio, todos los cultivos de segunda y las siembras tardías son los que sufren las mayores pérdidas", diferencia el técnico.

En otras áreas de la zona núcleo situadas más al norte aparece otra categoría: los que tienen un porcentaje alto de la superficie implantada afectada, tanto de primera como de segunda siembra, con perspectivas de serias pérdidas económicas si el tiempo continúa jugando en contra.

Muchas preguntas

Los productores chicos muy inundados tienen una perspectiva preocupante. Su objetivo prioritario es recuperar el capital enterrado en esta campaña con la menor pérdida posible y poder encarar la siguiente. Sólo tendrán salida con créditos blandos, otorgados por entidades que hagan la vista gorda con un balance que arrojará pérdidas.

"Los que tienen un bajo grado de afectación podrán recuperar ingresos en diciembre de 2017 con la siembra de trigo", proyecta Lieutier. Los que tienen mayor grado de compromiso de la superficie deben considerar varias cuestiones. La primera es que, frente a los pronósticos de Niña débil ocurrió algo mucho peor que un Niño en la zona. Entonces, ¿qué puede pasar en el momento de cosechar en una campaña tan impredecible en términos climáticos?

La segunda cuestión es ver cómo queda el campo tras la cosecha y analizar si permite la siembra de granos finos que apoyarían el flujo de fondos en un año que será largo. Y la tercera es cómo conseguir nuevo capital operativo tras enfrentar dificultades para pagar la deuda vieja de la presente campaña.

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