Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Hacen pelucas de tela para llevar alegría a chicos con cáncer

Creando Luz genera espacios de juego en el sector de oncología del hospital Elizalde

Lunes 30 de enero de 2017
SEGUIR
LA NACION
0
Luz, la primera niña en probar las creaciones de las voluntarias.
Uno de los pequeños superhéroes.
Angelina con su nueva peluca.
Niños en el hospital, disfrutando de las actividades de la ONG.
Voluntarias confeccionando las pelucas.
Las pelucas terminadas.
El equipo de voluntarias en acción.
Las pelucas decoradas con apliques donados por voluntarias.

Llevar una sonrisa a donde la enfermedad trae lágrimas. Darles la oportunidad a chicas y chicos con cáncer de escapar por un rato de las penas del hospital para convertirse en princesas de larguísimas trenzas y superhéroes con capas. Ése es el objetivo de Creando Luz (facebook.com/creandoluzong), un proyecto social que nació a mediados de 2016 en el corazón del Hospital de Niños Pedro Elizalde, de la mano de Belén Di Gregorio y Marita Stroman, dos mujeres que creen fuertemente que el amor, sana.

"Cuando los chicos están internados o en situación de tránsito hospitalario, no tienen muchas oportunidades para jugar", explica Belén, de 35 años y que llegó al Elizalde junto con una organización social de la que era voluntaria. "Visitando con Marita el área de hematooncología y el hospital de día, vimos que había muchos nenes, pero pocos juegos. Había disfraces de princesas, pero les faltaba algo: el pelo. ¡Las princesas de Disney tienen unas cabelleras larguísimas!"

cerrar

Disfraces para todos

Así nació la idea de una iniciativa solidaria propia, aparentemente sencilla, pero capaz de llevar una alegría enorme a los pequeños pacientes: hacer pelucas de tela para las nenas, junto con capas y máscaras para los varones.

"Empezamos a investigar proyectos en otros países y averiguamos con los médicos qué material podíamos usar. Un día, compramos jersey de algodón, modal finito, y empezamos a probar", recuerda Belén. "Nos costó llegar al modelo adecuado: hicimos la primera peluca, la trenzamos y le pusimos florcitas."

Lo único que faltaba era probarla. En julio, fueron al hospital y buscaron una paciente. "Encontramos una nena y le pedimos permiso para ponerle la peluca, sin saber su nombre. Nos dijo que sí, y cuando se la quisimos sacar, no pudimos: ¡se la quería quedar a toda costa!", cuenta Di Gregorio. Cuando les dijo que se llamaba Luz, Marita y Belén se miraron: "Estamos creando Luz", dijeron. Ése día volvieron a sus casas llorando de la emoción.

Las voluntarias armaron una página en Facebook y empezaron a pedir lo que necesitaban: flores hechas con crochet, cintas, canutillos, telas. La respuesta superó todas sus expectativas: las encomiendas llegaron desde distintos puntos del país. "La gente empezó a sumarse: desde abuelas hasta jóvenes que compartían nuestra página o nos pedían trenzar o cortar las telas", dice Belén. "Un fin de semana hicimos una reunión en una casa y pasaron 70 personas en dos días". Esa convocatoria les permitió entregar las primeras 150 pelucas al Elizalde en noviembre. Además, renovaron todos los disfraces y actualmente se encuentran haciendo los trámites para convertirse en fundación.

"Hay mucha gente que perdió a un familiar de cáncer o que está transitando la enfermedad, y que le da fuerza ayudar a hacer las pelucas", concluye Belén. "Todos pueden colaborar desde su lugar."

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas