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Lecturas de Almirón, un DT que no se traiciona: tiene varias estrategias

Lunes 06 de febrero de 2017
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El DT de Lanús, durante la final de la Supercopa
El DT de Lanús, durante la final de la Supercopa. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

Una de las primeras observaciones que hizo Jorge Almirón no bien terminó la final con River fue destacar como su equipo se había adaptado a jugar en la adversidad. Se refería al plan de Gallardo, cómo la presión alta para asfixiar la salida desde el fondo, había incomodado a Lanús en los primeros 30 minutos. No fue casualidad. Es que Almirón tiene una idea de juego definida, pero sabe que los partidos también dependen de los contextos, las dificultades, y siempre uno está midiendo fuerzas con otro. Esas pulseadas duran momentos. Al DT campeón le gusta jugar con el sistema 4-3-3, poner wines y también jugadores creativos, que le sumen imaginación a lo planificado. Además, busca mantener el orden mientras el equipo ataca y -con las líneas subidas para tener el bloque listo- intentar recuperar ante la pérdida. Pero el fútbol no termina ahí para Almirón. Hace unos meses, café por medio, le dijo a La Nacion: "A todos nos gusta que el equipo nos represente, que haga acciones vistosas, pero la definición de jugar bien es más amplia. Porque no siempre uno logra ejecutar lo que planifica. Podés no estar bien o el rival es superior y no te deja. Jugar bien es que el equipo, los jugadores, hagan lo que los momentos pidan. A mí me gusta la posesión de la pelota, generar ataques respaldados, ser protagonistas. Pero están los contextos".

En La Plata, Lanús arrancó mal. Almirón sabía que Gallardo podía planificarle la estrategia como había hecho ante Boca. La lluvia y su influencia en el campo de juego, encima, favorecieron los intentos millonarios. Pero más allá de las dificultades, Lanús mantuvo la calma desde Román Martínez, que siempre buscó un pase corto a un compañero para aquietar las aguas. Incluso cuando Braghieri o Velázquez estaban apretados por Mayada o Mora, buscaron saltear líneas, pero sin dividir, sino apuntándole a un compañero más adelantado, en especial a un Sand que se destacó muchísimo aguantando las marcas de Maidana y Martínez Quarta y pivoteando. "Si te presionan, podés jugar en largo, pero eso no significa que tires pelotazos. Un pase puede ser largo y no sólo bien ejecutado, sino también bien recibido, bien controlado".

A la vista de muchos, Lanús jugó a defenderse en el primer tiempo y a buscar de contraataque (otra de las mejores cualidades del granate), aunque así tuvo las chances más claras. En realidad, lo que hizo Lanús fue adaptarse al contexto, apretar los dientes mientras se veía superado por su rival. Una vez pasado el temblor, no sólo hizo el 1-0, sino que además siguió atacando para definir el partido con más goles; no retrocediendo. Lecturas de Almirón: un DT que tiene varias estrategias y formas de jugar. Y no por eso se traiciona.

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