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James Rhodes: el niño abusado salvado por la música

Ahora, a los 41, graba discos y edita libros autobiográficos; mañana tocará en la Usina del Arte

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LA NACION
Jueves 16 de febrero de 2017 • 12:08
James Rhodes
James Rhodes.
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Escribir una autobiografía a los 40 años suena a que el personaje en cuestión no puede con su ego o, realmente, ha vivido demasiado. En realidad, al cumplir 40 años todos vivimos lo mismo en cuestión de tiempo; pero lo que cuentan en este tipo de relatos son las experiencias y las que vivió James Rhodes en sus primeras tres décadas eran dignas de un libro que, mal promocionado podría despertar el morbo y lograr grandes cifras de venta y bien promocionado podría servir para concientizar sobre un tema complejo como es el abuso de menores. El músico ingles James Rhodes había atravesado la infancia que ningún ser humano habría querido pasar, se había manifestado como un pianista prometedor, y extraverdido al momento de venderse como artista, había escrito en blogs y colaborado con importantes diarios británicos, había grabado cuatro discos y publicado el libro en el que cuenta todas estas experiencias que aquí se mencionan en pocas líneas. El libro se llamó INSTRUMENTAL: Memorias de Música, Medicina y Locura.

Más tarde, luego de la catarsis hecha en ese libro se enfocó más en la música y en cómo difundirla. No faltaron otros autorretratos, esta vez para la televisión, a modo de documentales en episodios sobre su vida que realizó la BBC. Sin embargo, desde ese momento su tarea estuvo más centrada en la divulgación musical. Además de dar conciertos se dedicó a difundir. Su segundo libro se llamó Toca el piano: interpreta a Bach en seis semanas.

Ya habituado al trabajo en televisión grabó Don't Stop the Music (The Great Instrument Amnesty) que se vio por el canal 4 de la BBC, en 2014, y apuntó a mejorar la educación musical en el Reino Unido. Hizo una colecta de 7000 instrumentos para distribuir en 150 escuelas primarias.

James cree que lo salvó la música clásica. En su cuerpo conviven los recuerdos de los abusos y sus secuelas (marcas muy fuertes, sobre todo psicológicas), la inventiva de un personaje emprendedor y con ideas motivadoras (por supuesto que participó en TED) y un pianista que sigue haciendo y difundiendo la música. El viernes se lo podrá ver y escuchar en el concierto que dará en la Usina del Arte, Caffarena 1 (a las 20, con entrada gratuita).

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