Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

"Trapitos", corrupción en la calle

Viernes 17 de febrero de 2017
0

Desde hace muchos años el espacio público de la ciudad de Buenos Aires se ha visto restringido, vulnerado y pseudoprivatizado por la presencia de cuidacoches, conocidos como "trapitos", que exigen dinero por estacionar, como si las calles les pertenecieran. Según datos del año pasado, en las fiscalías porteñas ingresaron más de 15 casos por día por esta contravención, y en el primer semestre de 2016 los fiscales recibieron 3721 casos, un 7 por ciento más que los 3464 de todo 2015. Casi siempre los "trapitos" denunciados son reincidentes y muchos acumulan 40 causas en menos de un año.

Los problemas de cuidacoches entre ellos y con los automovilistas son una constante, igual que las peleas, pues es difícil discutir las tarifas impuestas. Desde 2008, legisladores de Pro presentan un proyecto para prohibir a los "trapitos", pero nunca logró el apoyo de la oposición. Tampoco tuvo aceptación la iniciativa del Movimiento Socialista de los Trabajadores que regulaba la actividad con registros, permisos y control público y con pago voluntario, no compulsivo. Sólo un proyecto, impulsado por la oposición y que creaba un registro de "trapitos", fue aprobado, pero vetado por el entonces jefe de gobierno, Mauricio Macri.

El "trapito" es el primer eslabón visible de una cadena de corrupción que lleva a niveles más altos, como se comprobó recientemente en hechos que involucraron a funcionarios policiales.

Al estar la Policía de la Ciudad consolidada y en funcionamiento, deberían estar dadas las herramientas para avanzar. Es de desear que hasta tanto se resuelva legislativamente la situación de los cuidacoches, el gobierno porteño mantenga la firme decisión de defender el espacio público, que es de todos, impidiendo, como lo hizo recientemente durante un torneo de tenis, que sea apropiado indebidamente.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas