Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Emprendedores de tierra adentro

Lejos de Buenos Aires, una generación de jóvenes empresarios tecnológicos del interior logra superar mil obstáculos, llegar al éxito y hasta conquistar mercados en el extranjero

Sábado 18 de febrero de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION
0
El jujeño Ezequiel Escobar, creador de la notable aplicación móvil para hipoacúsicos uSound
El jujeño Ezequiel Escobar, creador de la notable aplicación móvil para hipoacúsicos uSound. Foto: Archivo

"Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires", dice el refrán. Pero hay emprendedores que concretan sus ideas en sus ciudades de origen. Cecilia Armiñana, de 35 años, lidera un emprendimiento de monitoreo de procesos industriales en San Miguel de Tucumán. "Esta solución era muy necesaria para disminuir los niveles de contaminación en los afluentes de los ingenios azucareros de la provincia", cuenta esta licenciada en biotecnología, egresada de la Universidad Nacional de esa provincia.

Para plasmar esta solución, que ya está instalada en siete ingenios, su propuesta fue incubada por la Asociación de Empresas Tucumanas de Tecnologías de la Información (Aetti), que agrupa más de 20 pymes tucumanas vinculadas con los servicios informáticos. Con esta ayuda, la emprendedora formuló el proyecto y logró acceder a un crédito del Fonsoft, el fondo fiduciario de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (Anpcyt).

Armiñana dice que no tiene necesidad de mudarse a Buenos Aires. Pero para Ezequiel Escobar, oriundo de Tilcara, Jujuy, la situación es diferente. De hecho, viaja una vez por semana en promedio a la Capital. Mientras este emprendedor de 30 años estudiaba ingeniería en la Universidad Católica de Santiago del Estero, en su sede de San Salvador de Jujuy, desarrolló junto con cuatro compañeros una app llamada uSound, que permite mejorar la calidad de vida de pacientes hipoacúsicos a bajo costo. En pocas palabras, la app transforma el smartphone en una ayuda digital para personas con dificultades de audición. En marzo, además, lanzarán unos auriculares especiales.

Ángela Theler es ingeniera en biomedicina y nació hace 32 años en Rafaela, Santa Fe. Hoy vive en un municipio entrerriano llamado Oro Verde, a 10 km de Paraná. Allí, junto con su colega Sebastián Ordas, trabaja en Compass Health Care, un emprendimiento dedicado al diseño, desarrollo, fabricación y comercialización de navegadores quirúrgicos, que mejoran el abordaje médico durante intervenciones complejas. "La comercialización de neuronavegadores en la Argentina y la región es muy incipiente y es llevado a cabo por unas pocas firmas. Además, no existe a la fecha una alternativa de fabricación nacional", explica Theler.

Básicamente, el hardware y el software de Compass Health Care están pensados para neurocirujanos y actualmente es un prototipo que fue utilizado con éxito en 23 intervenciones en la ciudad de Buenos Aires. En pocas palabras, se trata de una especie de GPS que le permite al cirujano llegar a la zona del cerebro a la que necesita acceder, minimizando el daño posible en los tejidos cercanos y acelerando los tiempos de la cirugía. "Queremos convertir nuestro prototipo en un producto de escala global, transformando la navegación quirúrgica en una herramienta de uso frecuente en todos los países emergentes y en vías de desarrollos", dice Theler.

A Buenos Aires

Armiñana y Theler viajan a Buenos Aires u otras grandes ciudades del interior, como Rosario, cuando tienen que comprar equipos que no se consiguen en sus zonas. Escobar, por su parte, se arma de paciencia hasta que los equipos que compra de forma remota lleguen por correo a Jujuy.

Para la tucumana, la existencia de incubadoras en todo el país facilita el acto de emprender, porque reciben capacitación y se los ayuda a establecer contactos. "En este sentido, a las firmas del exterior no les importa en qué parte de la Argentina está radicada una compañía". La situación cambia cuando tratan de relacionarse con empresas nacionales, "porque a los ojos de terceros, en el nivel local, es importante tener una oficina en Buenos Aires", observa la tucumana, que trabaja con firmas de Perú, Chile y Suiza.

Para Escobar existen más barreras. "La más importante es que, en general, la gente del interior cree que lo mejor se hace afuera, en Buenos Aires o en el exterior; por eso cuando se logra cambiar esta mentalidad, el trabajo fluye con mayor facilidad."

A Theler, que necesita de capital humano más específico, la situación se le complica. "Casi todos mis compañeros de facultad se mudaron a Buenos Aires porque allá hay más posibilidades de trabajo", dice, y agrega que los emprendedores del interior deben superar varias adversidades, como la escasez de financiación y de referentes a los que consultar. "Este punto es fundamental porque se aprende muchísimo de las historias y experiencias de otros. A esto debo sumar que debo trasladarme a la Capital para resolver cuestiones con entes regulatorios y organismos de control que sólo se resuelven en Buenos Aires", enumera.

Cuando Escobar comenzó con su start-up, hace 3 años, no tenía idea de la existencia de estos centros que impulsan la creación de comunidades en donde los emprendedores comparten experiencias y se ayudan mutuamente. "A pesar de que podemos trabajar desde San Salvador de Jujuy, hay cosas que sólo suceden en Buenos Aires. Por ejemplo, el crear alianzas con otras empresas, ya que los ejecutivos que toman la decisiones están allá, y lo mismo sucede al momento de encontrar inversores. En síntesis, la diferencia que hay entre Jujuy y Buenos Aires es la misma que hay entre la Capital y Silicon Valley", grafica, aunque señala que en el último año en su provincia comenzaron a desarrollarse varias actividades vinculadas con el emprendedorismo, como el dictado de talleres. Incluso se acaba de abrir una incubadora en Palpalá, por iniciativa de la Red Nacional de Incubadoras del Ministerio de Producción de la Nación.

Para Theler no es obligatorio estar en Buenos Aires para desarrollar productos competitivos a nivel global, y agrega que uno de los rasgos positivos de emprender en el interior es el de crear puestos de trabajo.

El proyecto de Escobar fue seleccionado por Wayra, la aceleradora de proyectos digitales de Telefónica. Ahora, el joven acaba de ser elegido como emprendedor del año Argentina-Estados Unidos, una iniciativa del embajador de Estados Unidos en Argentina, Noah Mamet, en colaboración con el Ministerio de Modernización de la ciudad de Buenos Aires, el Ministerio Nacional de Producción y Endeavor.

En todos los casos de emprendimientos en el interior del país, además de una gran idea y conocimiento, hay una dosis extra de voluntad para concretar su sueño. "No necesitamos únicamente empresarios exitosos, sino sociedades exitosas, y los emprendedores del interior estamos comprometidos con eso porque contagiamos entusiasmo", concluye Escobar.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas