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Juliana Awada ganó el duelo de estilos con la reina: los detalles de su impactante vestido

La primera dama cautivó con su look en la cena de gala en honor a la visita de Estado que realiza Macri a España

Miércoles 22 de febrero de 2017 • 18:52
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LA NACION

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Desde hace días los especialistas en moda se preparan para este momento: la cena de gala en honor a la visita de Estado del presidente Mauricio Macri a España... o mejor dicho, el duelo de estilos entre la reina Letizia y la primera dama argentina, Juliana Awada. En cuanto se dieron a conocer las primeras imágenes en la cuenta oficial de Twitter la Casa Real española y se develó el secreto mejor guardado -cómo vestirían las damas-, el debate llegó a su fin y hubo una clara ganadora: Juliana Awada lució verdaderamente impactante con un diseño de Gabriel Lage que tal como vaticinaban los medios españoles, logró opacar a la elegantísima soberana, considerada una de las mujeres más bellas del mundo.

Juliana Awada y la reina Letizia
Juliana Awada y la reina Letizia.

Tal como pudo saber LA NACION, la primera dama se prepara desde hace meses para este día. A finales de diciembre, su equipo se puso en contacto con Lage -quien ya la hizo descollar en su encuentro con Michelle Obama el año pasado-, para encargar un vestido de etiqueta que se ajustara a la moda europea sin dejar de lado el estilo personal de Juliana. El resultado fue un magnífico diseño realizado sobre su cuerpo de tul labrado con apliques en hilo de seda realizados exclusivamente para este vestido en color rosa con tinte saturado con visón, de falda campana con un corsage armado sobre una transparencia nube. El vestido tenía además distintos tipos de piedras bordadas: cristales Swarowsky, mostacillas y un cristal partido, todas ellas en color plata y al tono con el vestido.

El color no fue caprichoso: entre las recomendaciones protocolares que recibió la primera dama se indicaba una gama particular de tonos claros. Ella finalmente se decantó por este tono de rosa. Completó su look con un clutch a juego, de la misma tela, todo bordado a mano por manos argentinas.

En diálogo con este medio, Gabriel Lage contó cómo fue la confección de la pieza, una verdadera joya que en general lleva tres meses para realizarse, pero que él tuvo que hacer en un récord de dos meses: "Ella estaba feliz. Hicimos la prueba la semana pasada y lo recibió el lunes justo antes de viajar", dijo exultante el diseñador. "Todo está hecho a mano. Tiene una base de género comprada, es un tul labrado. Luego, encima de ese género comprado, mandamos a hacer un hilo de seda. Esto se hace así: realizamos un dibujo con el diseño que uno quiere, en este caso hojas y búlgaros y algunas flores grandes. El hilo de seda se hace exclusivamente para el vestido, se pega sobre la base. Entonces el género es exclusivamente creado para ella. El color también está teñido a su gusto. La tela original es blanca con hilos plata. Al principio ella estaba entre los platinos pero se decidió por este tono que queda fantástico en Juliana", detalló.

Juliana Awada y la reina Letizia
Juliana Awada y la reina Letizia. Foto: AFP / Chema Moya

Según Lage, la línea elegida para el vestido se ajusta a las últimas tendencias en las capitales europeas de la moda: "Las faldas amplias, que no se llevan mucho en Argentina, es lo que más se está viendo en Europa. Esos trabajos a mano que crean una pieza en la costura también. Al no ser géneros comprados la pieza es realmente única".

Aunque el diseñador también elogió mucho la elección de la reina - "me pareció fantástico que eligiera un vestido negro absolutamente clásico, muy acorde a su estilo, y que estuvieran tan distintas", opinó-, adjudicó la razón del triunfo de Juliana en cada una de sus apariciones públicas a su "increíble personalidad": "La personalidad es lo que marca esa distinción con Juliana. Se maneja con un vestido de alta costura como si tuviera un jean y una remera, es alucinante".

El look de Letizia

La reina, que eligió un color totalmente opuesto a la paleta que sugirió llevar a la primera dama argentina, el negro, dio cátedra de elegancia con un diseño de su modisto de cabecera, Felipe Varela: vestido entallado de terciopelo negro con cola, mangas largas y cerrado hasta el cuello, marcando a la perfección su esbeltísima figura. Pero además, la reina quiso evidenciar la importancia que la monarquía española le dio a este encuentro con un detalle en la elección de las joyas que no pasó inadvertido: usó una tiara de la colección de joyas de la Familia Real, que la reina Sofía reservaba para las grandes solemnidades y que Letizia nunca había usado hasta ahora. Se trata de la Tiara de Lis, emblema de los Borbones, realizada en platino y brillantes por la firma Ansorena. Completó el conjunto con unas pulseras gemelas de brillantes con historia: eran de la reina Victoria Eugenia y la última vez que se vieron fue en un retrato oficial de la reina Sofía, de 2007.

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