Los nuevos restaurantes con el sello Adrià en Barcelona

Menú de vanguardia en el barrio Poble Sec

Gabriela Cicero
PARA LA NACION
Domingo 26 de febrero de 2017

Poble Sec es uno de los barrios que tuvo un gran impulso gastronómico en los últimos años. Era una zona de casas sencillas que atrajo movida cultural y gastronómica. Las propuestas son muy convocantes, a la altura del Paral-lel. Y en muchos casos hay que asegurarse reservas con mucho tiempo. Allí se encuentra Rías de Galicia (Lleida 7), de los hermanos Iglesias (socios de Albert Adrià y también del restaurante de Messi), es una marisquería clásica barcelonesa en la que los comensales se aseguran las mejores piezas de pescados y mariscos llegadas a diario del Cantábrico, el Mediterráneo y el Atlántico.

En el primer piso, podrán descubrir una oferta que le da una vuelta a la comida de mar. Se trata de Espai Kru, el restaurante que reúne en la cocina a la vista manjares de diferentes culturas que no utilizan el fuego, en base al mismo producto de Rías.

Se inspiran en la costa del Pacífico, Perú, México, en la Polinesia, Japón, Corea. Siempre están investigando las preparaciones con productos crudos, tanto en culturas antiguas como contemporáneas. Y crean las propias, en las que adaptan el producto español, como el calamar con una salsa arrabiata. El plato estrella es el carpaccio de toro (atún), e imperdible el recorrido de sus pescados: hamachi, atún, bonito, dorada, salmón Alaska con sus huevas. Y los tartares de solomillo. Hay que probarlo.

Los enigmas de Adrià

En Poble Sec también se encuentra elBarri Adrià, todo un circuito de restaurantes separados por pocos metros de distancia, ideados y desarrollados por Albert Adrià, cocinero igual que su hermano Ferrán, respostero y empresario gastronómico que fue parte del legendario y revolucionario elBulli.

Gran propuesta a la que se sumaron los hermanos Iglesias y también Ferrán, como apoyo logístico. Los restaurantes del barri son Tickets (una estrella Michelin), Hoja Santa, Niño Viejo (una estrella Michelin), Bodega 1900, Pakta (una estrella Michelin) y la última apertura, Enigma, que inauguró en noviembre último, con reservas disponibles a partir de junio (hay que estar atentos a las cancelaciones del día).

Albert Adrià define Enigma como "la culminación de toda una trayectoria, que cierra un ciclo y retoma el espíritu de elBulli. Dudo que vuelva a hacer algo así". El restaurante de 700 m², de estilo minimalista, en cristales, hierros y cerámicas, fue diseñado por RCR Arquitectes. Los comensales ingresan con una contraseña de acceso a una experiencia muy personalizada y laberíntica. En grupo reducido, sólo ingresan 24 personas por noche (48 los sábados), que recorren seis espacios bien diferenciados.

Todo es un misterio a develar. Por eso no se promocionan sus platos. No hay fotos de comida. El precio del menú ronda los 220 euros, con agua mineral y cócteles. En su exquisita bodega se ofrecen vinos que alcanzan los 1000 euros. Albert Adrià (que ya sueña con abrir también una pizerría) cuenta a la nacion que mientras que en otros restaurantes realizan dos o tres pruebas para un plato, en Enigma pueden tomarse una semana. "El tiempo no es lo importante, lo importante es el resultado", destaca.

Respecto de los otros restaurantes, Tickets fue una de las primeras aperturas, en 2011, y rinde homenaje a las tapas y las ofrece tradicionales y contemporáneas, siempre desde el lado de la diversión. La experiencia concluye en la lúdica sala de postres La Dolça, bajo un techo de frutillas. Imposible no evocar el cuento de Hansel y Gretel.

Pakta, en cambio, celebra la gastronomía japonesa y peruana, en un ambiente rodeado de telares coloridos. Bodega 1900 es una vermutería catalana, con la cocina al frente y las mesas al fondo, con gusto por la tradición. Niño Viejo y Hoja Santa enaltecen los sabores de México con los mejores ingredientes y tradiciones mexicanas, que también se expresan en la alegre decoración.

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