Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Mayor aprovechamiento de la tierra

Las producciones alternativas, en sintonía con las tradicionales

Campo

En el establecimiento El Pantanoso utilizan la lavanda como complemento de la agricultura.

SIERRA DE LA VENTANA. - Las producciones alternativas muchas veces suelen convertirse en una potencial forma de crecimiento para tradicionales explotaciones agropecuarias.

Esto bien podría aplicarse a Léony Staudt y a su esposo, Bertrand Laxague, que en 1988 tuvieron la iniciativa de darles utilidad a los espacios que hasta ese momento estaban desaprovechados de su campo de 6000 hectáreas llamado El Pantanoso, ubicado en Sierra de la Ventana.

"En 1988, a mi mujer se le ocurrió la idea de comenzar a utilizar las pequeñas áreas del campo que no tenían utilidad. Así fue como surgió la idea de las hierbas aromáticas, como un complemento de la producción de trigo y girasol. Ese fue el comienzo de Lavandas de la Sierra", comentó Laxague.

Hoy, el trigo y el girasol conviven con plantaciones de lavanda, lavandín, orégano, tomillo, melisa, ajedrea, estragón francés, salvia, romero, coriandro, cedrón e hisopo. En total son 45 hectáreas las destinadas a estos cultivos.

Producir sin contaminar

"Este campo siempre se trabajó con muy baja cantidad de productos químicos. Por eso, cuando comenzamos a estudiar la implantación de nuevos cultivos nos pareció una lástima contaminar estos suelos que todavía conservaban un alto grado de pureza. Además, por viajes que habíamos realizado a Europa, estábamos al tanto del crecimiento de la demanda de productos orgánicos", destacó el entrevistado.

Aseguró, además, que no hicieron cálculos sobre lo que podrían obtener trabajando de forma orgánica contra una producción tradicional. "Realmente no teníamos idea de los mayores costos de producción ni de los beneficios que podríamos alcanzar en las ventas de estos productos."

Atracción principal

El esplendor del paisaje ofrecido por las sierras se ve realzado por su sola presencia. El azul intenso de sus flores y el agradable perfume que inunda los campos son el claro indicio de su presencia. Cultivos de lavanda y lavandín acaparan la atención de cuanto visitante se acerca a El Pantanoso.

"La lavanda se cosecha durante las primeras semanas de diciembre, en tanto que el lavandín alcanza el momento de corte a mediados de enero. La diferencia entre una y otra -más allá del más alto valor de la lavanda- reside en que la primera es una planta más achaparrada, más pequeña, con el resultado de una flor de color azul intenso. Su aceite esencial se utiliza para perfumería. La segunda es una planta más grande y de flor espigada. Su utilización más frecuente es como producto de tocador", explicó Laxague.

En cuanto a la densidad de siembra y a los rindes, se cultivan 10 mil plantas de lavanda por hectárea, con lo que se obtienen 500 kilos de flor por hectárea. Si bien todavía no producen aceite esencial, por ensayos realizados se obtendrían 35 kilos. En relación, el lavandín es más generoso en cuanto a producción: se cultivan 9 mil plantas por hectárea y se obtienen aproximadamente 750 kilos de flor. Para ambas plantas el ciclo de vida estimado es de 10 años.

Se comercializa la flor seca, ramos florales, bolsitas de adorno para perfumar la ropa, antipolillas, donde es más concentrada la cantidad de flores. "Un producto que tiene mucha salida es la almohadilla para dormir, ya que la lavanda es un sedante natural", dice.

El productor destacó que los cultivos aromáticos requieren climas rigurosos, mucho calor en verano y mucho frío en invierno. Son plantas que necesitan mucho sol y no exigen mucha agua.

El de no usar herbicidas los ha llevado a aprender a convivir con las malezas. "Es evidente que esta forma de producir nos demanda mayor trabajo que si utilizáramos algún químico", comenta.

Comercialización

Lavandas de la Sierra exporta el 30% de su producción. "Estamos trabajando con Alemania, Holanda, Estados Unidos, Brasil, y posiblemente comencemos a venderle a Japón. Orientamos nuestros mercados no solamente por el precio que nos pagan, sino también de acuerdo a la afinidad comercial que vaya surgiendo.

"En general nos manejamos en forma directa. No desecho a los intermediarios; de hecho, en muchos casos nos valemos de ellos para negociar. Ocurre que por nuestros viajes a distintas exposiciones, a las cuales en muchos casos vamos con la ayuda del Promex, generamos vínculos que nos permiten negociar en forma directa", explicó Laxague.

Las ventas al exterior en general las realizan a granel, según destacó, porque hay un preconcepto en Europa y Estados Unidos, donde el comprador quiere ver el producto base.

"Han tenido muchas malas experiencias con países sudamericanos a los que les han comprado productos ya fraccionados y se encontraron con que no habían envasado lo pactado", añadió.

En el mercado interno comercializan en forma de hierbas frescas y deshidratadas (para alimentación y perfumería). Si bien la relación con los supermercados se ha acrecentado, aún no es la ideal. "En general dilatan mucho los pagos y, además, por cada sucursal nueva que abren nos realizan descuentos. No son valores conversados, sino unilaterales."

Recientemente han realizado un convenio con la firma de pollos Cresta Roja por el cual sus hierbas acompañan a los envases de pollo. "Esta es una forma de entrar en contacto con empresas más grandes. Nosotros nos beneficiamos por acompañar productos de reconocida calidad y ellos, por agregar un servicio extra."

Un mayor volumen

Hay que tener en cuenta que en un campo orgánico se necesita muchas más mano de obra que en un campo tradicional. En cuanto a la rentabilidad de esta explotación Laxague puntualizó: "Si analizamos todos los gastos que tenemos, te diría que por el momento estamos parejos, tenemos que comenzar a producir en mayor cantidad.

Razón por la cual, y gracias a mis estudios como ingeniero industrial, estoy diseñando nueva maquinaria que de poder ser aplicada como pensamos podremos comenzar a producir en mayor escala y empezar a obtener una rentabilidad positiva.

"Lavandas de la Sierra está ante el desafío de proveer volúmenes elevados en forma orgánica, ahora que conocemos muy bien nuestros cultivos, la zona, y las partes más críticas del negocio. Estamos creciendo -en lo que respecta a hierbas aromáticas- entre 10 y 15 hectáreas anuales. La idea es que a partir de este año el crecimiento sea de 20 hectáreas", concluyó. .

Dante A. Rofi
TEMAS DE HOYEl secuestro del padre de Carlos TevezCristina KirchnerLa pelea con los holdoutsThomas Griesa