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Un mal de River y Lanús: cuando salir jugando desde el fondo se convierte en una asistencia al rival

Lunes 13 de marzo de 2017
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El pase de Lollo a Batalla
El pase de Lollo a Batalla.

Como nunca, quizás, están en discusión las salidas desde el fondo. "¡Pero cómo vas a arriesgar ahí!", sufre más de un hincha. Es una idea que prefieren varios entrenadores, aunque cada análisis y valoración tiene su contexto. Primera aclaración. Ninguna cámara repite con insistencia cuando a un equipo le hacen un gol de un contraataque que nació... de un pelotazo propio, de una salida larga. Vale decir también que Lanús fue campeón del Transición 2016 con un juego de alto vuelo y haciendo uno de los mejores goles en la gran final ganada a San Lorenzo arrancando con un pase de Monetti. El tema es que las inseguridades se notan más cerca del arco propio, como si esas fallas fueran marcadas con resaltador. Y el problema, en realidad, no es el intento de salir desde el fondo en corto, sino cuando los defensores, al verse presionados, no tienen mejor idea que jugar la pelota en forma lateral y... hacia adentro. Una pérdida ahí no sólo agarra a todo el equipo que está con la posesión abierto (aunque baje el Nº 5, suben los laterales casi hasta la mitad de la cancha), sino también a pocos metros del área. Y toda pelota cortada por el adversario en esa zona es una invitación a "ir al gol" casi sin oposición.

El pase de Lollo a Batalla
El pase de Lollo a Batalla.

Ya lo decía hace más de 25 años Oscar López, quien fuera DT de Español, Banfield, Racing y San Lorenzo, entre otros: "Para arrancar la presión, sobre la banda sólo si es en Zona 3 (bien arriba). Y en Zona 2 (el medio campo) sólo si es por el centro. Porque ahí recuperás y vas hasta el fondo. Te rompo todo, te lastimo".

El problema no fue ayer que Lanús se mantuvo firme en la idea de salir jugando pese al 0-2 y que uno de esos tantos fue tras una de esas pérdidas inconvenientes, sino que Zurbriggen hizo un pase lateral interior a los 20 minutos que no terminó en gol de Bou de milagro.

En River, quien le dio más de un susto por esa vía fue Luciano Lollo a Batalla: a los 5 minutos, a los 24 y a los 17 del segundo tiempo; también Casco cometió el mismo error a los 12 de la primera etapa. En el caso del central, la larga inactividad seguro le jugó una mala pasada con los cálculos de las entregas, pero el mayor problema tampoco está en las "ejecuciones", sino en las "decisiones". Cuándo y cómo se toman.

El manual dice que el pase debe ser siempre en diagonal, hacia atrás como apoyo (para otro defensor o el arquero), y esa responsabilidad no es sólo de quien tiene la pelota, sino también de quien la va a recibir, en función de dónde se ubica con respecto a su compañero, qué pase le marca. De lo contrario, esa entrega hacia adentro no sólo es una invitación a que el rival presione y robe. Si lo hace con éxito, además se va directo al gol.

El gol de Lautaro Martínez a Lanús, tras la presión en la salida

Uno de los errores de Lollo contra Unión

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