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El potrero favorece la cría de cerdos

Campo

Con la explotación de porcinos intensiva hecha a campo se obtienen productos de excelentes cualidades biológicas con una inversión mínima

"La Argentina es el país del mundo que tiene mejores condiciones para la cría de cerdos", afirma el ingeniero Luiz Pinheiro Machado, zootecnista brasileño de reconocida trayectoria en nuestro país, y agrega: "No hay que olvidarse de la extraordinaria importancia que tiene la carne de cerdo en el concierto mundial: es la carne más consumida, con 85.761.000 toneladas al año, contra 58.122.000 toneladas de carne de pollo, y 53.956.000 toneladas de carne vacuna, según datos de la FAO de 1997".

Consultado sobre las características de la cría intensiva hecha a campo, el ingeniero refiere: "La cría intensiva a campo supone la utilización de la última tecnología disponible con el animal viviendo totalmente en el exterior, de forma que pueda desarrollar todos sus potenciales de reproducción, movimiento y bienestar.

Esto conlleva la ausencia de stress y mejora la calidad de la carne, por lo que los niveles de productividad aumentan. Contamos con el aporte de todos los avances de la investigación sobre sanidad, alimentación, manejo y, según los estudios realizados en la Universidad de Santa Catarina (Brasil), se terminan los cerdos más temprano y sin diferencias estadísticamente significativas en cuanto a la calidad de res con la crianza en confinamiento. Hay una tendencia mundial hacia este sistema, a punto tal que el 30 por ciento de los cerdos que llega al matadero en Inglaterra proviene de una cría intensiva a campo, donde ya tienen líneas genéticas seleccionadas para esta crianza".

Características

"Básicamente, el criadero se divide en potreros pequeños, delimitados por tres hilos de alambre eléctrico. Dentro de los potreros de maternidad, se colocan entre cinco y seis refugios, que consisten en un medio cilindro de chapa, cerrado por detrás con madera; las medidas de todo el refugio están calculadas de forma tal que el ángulo que se forma entre la chapa y el piso actúa como escamoteador y protege del aplastamiento. En el interior se coloca una cama de paja de buen espesor, que permite que la hembra haga su nido y evita el uso de calefacción. La termorregulación de los lechones recién nacidos, de esta forma, no constituye un problema aún en climas fríos como pasa, por ejemplo, en los inviernos ingleses", señala Pinheiro Machado.

Los lechones permanecen con su madre hasta el destete, que se realiza sólo a los 35 días; en esa primera etapa se alimentan con leche, la comida de la madre y pasto, generalmente alfalfa. Luego del destete se incorpora balanceado convencional, en cantidades mucho menores que las usuales por la disponibilidad de pasto.

"Hay estudios que comprueban que el nivel de aprovechamiento de los alimentos en un animal a campo llega a superar hasta en un 40 por ciento la conversión alimentaria de un animal en confinamiento. Ya que el alimento balanceado representa entre un 70 y un 85 por ciento del costo total de alimentación, esto reduce un 20 por ciento del costo total de producción", afirma el ingeniero.

La recría y terminación pueden hacerse a campo o a corral, según las circunstancias de cada proyecto. En cuanto a la densidad, si se hace sólo el ciclo de la madre se pueden tener hasta 20 madres por hectárea en campos de suelo arenoso, y entre 5 y 6 si el suelo es arcilloso.

"Este método permite la formación de grupos sociales estables, con lo que se evitan las peleas tan comunes en otros sistemas. Como cada potrero de maternidad aloja cinco o seis hembras, sus lechones siguen juntos la recría y terminación, y ellas van también juntas a un potrero de gestación para seguir otro ciclo."

El lugar del criadero se cambia cada dos años dentro del mismo campo por cuestiones sanitarias.

"La fertilidad que deja el cerdo cuando se vacía un potrero es superior a la del vacuno, y permite hacer grano en ese lugar sin ningún tipo de agregados. Así se produce un sistema mucho más económico y eficiente, sin ningún riesgo de contaminación ambiental explica el ingeniero, y agrega: "Se requiere menor mano de obra y el personal posee mejores condiciones de trabajo por la ausencia total de olores".

Reducción en la inversión

En cuanto a los costos, Pinheiro Machado refiere que el monto de la inversión es el 15 al 20 por ciento de la inversión convencional por madre instalada (es decir, las instalaciones necesarias hasta la parición y el destete).

Según sus cálculos, en el tradicional se necesitan entre 2000 y 3500 dólares por madre instalada, y en el intensivo a campo entre 300 y 600.

Si además se hace la recría y terminación, la reducción de costos es todavía mayor porque estas etapas requieren menor inversión.

Animales sin stress

Pinheiro Machado reseña los cambios de la producción porcina: "En la década del setenta, tanto en la Argentina como en Brasil se criaba en forma totalmente extensiva, con una productividad muy baja (entre 3 y 5 lechones por madre y por año). Como solución a esto se recurrió a la producción intensiva, con grandes inversiones para confinamientos. Los niveles de producción ascendieron a 20 lechones por madre al año, lo cual significó una diferencia cuantitativa muy importante. Sin embargo, se adoptó este sistema sin investigaciones previas sobre sus consecuencias. Los estudios actuales hechos en Europa demuestran que existen importantes problemas de comportamiento: el cerdo confinado posee un grado de stress muy grande, que se traduce en la productividad, la sanidad y, en etapas posteriores, en los niveles de reproducción. Además, los problemas ambientales han causado que en Europa ya esté prohibido el confinamiento por la contaminación que produjo. Como ejemplo, Holanda tiene en ejecución un programa para reducir su stock a la mitad. En Santa Catarina (Brasil), donde hay un centro nacional de investigación en cerdos y aves, se produce una pérdida anual de 20 millones de dólares por enfermedades respiratorias de los porcinos en confinamiento. A raíz de estos problemas, y por los costos de inversión iniciales, en Inglaterra y en Francia hubo un trabajo simultáneo donde se llevó la parte de reproducción intensiva a campo. Así comenzó este sistema". .

Constanza Bassano
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