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La ceremonia del Premio Braque quedó envuelta en un reclamo de artistas

El propio ganador del galardón que se entrega desde 1963, Andrés Aizicovich, recibió el reconocimiento con un panfleto en la mano

Viernes 17 de marzo de 2017
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PARA LA NACION
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El artista Aizicovich en su bicicleta para hacer alfarería
El artista Aizicovich en su bicicleta para hacer alfarería. Foto: Muntref

En la entrega de los Premios Braque, anteayer, en el Hotel de los Inmigrantes, hubo sonrisas incómodas cuando se acercó al jurado el ganador, Andrés Aizicovich, y antes de recibir el diploma exhibió un papel que se había repartido entre el público antes de que comenzara la ceremonia: "No más artistas precarizados en premios, bienales, exposiciones, en instituciones privadas o públicas", se leía.

El Premio Braque es un prestigioso concurso que otorga una beca para trabajar durante seis meses en un taller en París. Es la tercera edición de la segunda época de este premio histórico, iniciado en 1963. Está organizado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref), junto con la embajada de Francia en la Argentina, el Institut Français y el Palais de Tokyo. El panfleto fue parte de las acciones grupales que encararon los artistas participantes, que a lo largo del proceso discutieron condiciones y lograron algunos avances. "Redactamos una carta firmada por la mayoría para pedir que el premio cubriera los fletes, el seguro de obra, el montaje y contemplara un monto mínimo para todos para cubrir parcial o totalmente los gastos de producción de la obra. La institución nos respondió pronto, haciéndose cargo de eso que pedíamos. También otorgó 5000 pesos a cada artista para producir la obra, pagados a 60 días", cuenta Leila Tschopp, una de las artistas.

El mayor revuelo se produjo dos semanas antes, cuando Osías Yanov retiró su obra de la exposición y ventiló sus razones en un posteo de Facebook compartido más de cien veces: "Tenemos que saber decir basta todos juntos al abuso de las instituciones que pretenden llenar de contenido sus espacios a cambio de nada o mediante la financiación de los que participan. Por nuestro lado hay que ser más autocríticos y no ser colaboradores inocentes de estas situaciones", dice entre otras cosas. "La mejor respuesta es que se acerquen a ver la muestra", dice Diana Weschler, subdirectora de Investigación y Curaduría de Muntref. Participan 31 artistas argentinos seleccionados por las curadoras Florencia Battiti, Hélène Kelmacher, Florencia Qualina y Wechsler, y se extenderá por casi tres meses. "El reglamento es muy riguroso y la universidad lo flexibilizó teniendo en cuenta la muestra, en un trabajo como de clínica con los curadores, y con todo el equipo del todas las sedes del museo a disposición para lograr las mejores posibilidades de exhibición para cada obra -agrega-. Respondimos a los pedidos de los artistas y nos ocupamos de cuestiones clave de montaje y el equipamiento técnico... atentos hasta de salpicaduras de último momento en la pared. Hay que ver la sala. Es la prueba de que damos las mismas condiciones de exhibición a artistas internacionales que a los jóvenes locales convocados al premio."

Hubo menciones honoríficas para Pablo Insurralde, Alan Segal, Marcelo Galindo, Valeria Traversa y Juan Tessi. "El verdadero premio es participar de esta exposición", destacó Aníbal Jozami, rector de la universidad.

La obra galardonada se llama Relación de dependencia, una bicicleta conectada a un torno de alfarería: cuando uno pedalea, otro puede modelar piezas. Se necesitan dos fuerzas creativas y equilibradas para lograr frutos. Aizicovich explica su gesto: "Yo me siento feliz y muy agradecido con el premio; mostrar el flyer no es un desaire ni hacia el jurado ni hacia el premio ni a Muntref (que siendo parte de una universidad pública valoro especialmente). Es ante todo un llamado de atención para nuestro medio y gesto de autocrítica. Los artistas nos venimos agrupando para reclamar condiciones de producción mínimas, que se contemplen nuestras necesidades específicas, que se valore nuestra producción intelectual y física como un trabajo. Si hay presupuesto para hacer catálogos, catering, prensa y montaje, es un atropello que no lo ofrezcan a los artistas; porque siempre se considera que se nos retribuye con prestigio".

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