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Por qué D'Onofrio y Tinelli podrían ganar pese a todo (y por qué no podían perder Fox/Turner y Clarín)

LA NACION
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Sebastián Fest
Lunes 20 de marzo de 2017
D´onofrio y Tinelli
D´onofrio y Tinelli. Foto: Télam
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A veces las cosas son lo que parecen: no había modo de que el negocio de la televisación del fútbol no beneficiara al Grupo Clarín.

Y a veces las cosas no son lo que parecen: Claudio Chiqui Tapia será el presidente de la AFA, sí, pero él y Daniel Angelici mandarán mucho menos de lo que mandaba Julio Grondona y, quizá, de lo que ellos mismos creían que podían llegar a mandar.

Son dos ideas que dejó la semana pasada en el tantas veces desconcertante mundo de la AFA. Cuando Rodolfo D'Onofrio, presidente de River, la dice a LA NACIÓN que la Superliga que aspira a controlar junto con Marcelo Tinelli "hará una transformación importante", podría suceder que se esté quedando corto. Una Superliga de verdad condicionaría a la AFA de Tapia/Angelici y a los clubes con un tema esencial, el manejo financiero de los clubes. El que no cumpla sufrirá sanciones importantes y eventualmente quedará fuera de ese presunto nirvana del fútbol argentino, que promete mucho desde el nombre y habrá que ver si concreta en los hechos.

Es interesante la transformación de D'Onofrio, que días atrás se decía dispuesto para apoyar una lista alternativa a la de Tapía y terminó acordando para repartir puestos. ¿Claudicación? No, realismo político, el mismo que tuvo Tinelli: en diciembre de 2015 el núcleo duro de la AFA se rió del vicepresidente de San Lorenzo a un nivel que sólo él mismo fue capaz de alcanzar como showman televisivo, porque aquel 38-38 podría verse como la expresión más acabada de una joda para Tinelli. Y así y todo, al final, casi un año y medio después, Tinelli podría salir mucho mejor parado de lo que se esperaba si consolida posiciones de poder en la Superliga y la selección nacional, los dos principales negocios del fútbol argentino. No le será sencillo, claro, porque uno de los "tapistas" más recalcitrantes ya relativizó todo la semana pasada: "Hay que ver si vamos a hacer una Superliga o no".

De que esa Superliga exista depende el éxito de River y San Lorenzo, ubicados en una vereda opuesta a Boca, Independiente y Racing. Es bueno, otra vez, prestarle atención a D'Onofrio en la entrevista que Fernando Czyz y Juan Balbi Vignolo publicaron ayer en LA NACIÓN: "Me cansa ir a la AFA, no me siento bien, y nos pasa a todos en el club". Quizás no necesite ir mucho y así y todo influya más de lo que se creía. Entre otras razones, porque el presidente de River se perfila como el nuevo hombre fuerte del fútbol argentino en la FIFA. Dice que el mismo Tapia quiere que se ocupe "de la parte internacional". La palabra de honor es un concepto escaso en el mundo de la AFA, pero no hay por qué desconfiar de lo que D'Onofrio dice que le dijo Tapia.

Desconfianza, en cambio, es lo que abundó a lo largo de todo el proceso que terminó en Fox/Turner como dueña de los derechos de televisación del fútbol argentino. La manifestó especialmente ESPN, y más sutilmente Mediapro. Los estadounidenses hablaron casi invariablemente en off, los españoles, en on. Unos se sintieron perjudicados desde el inicio y los otros siguen apostando por entrar de alguna manera al negocio, pero a ninguno de los dos les debe haber gustado la definición que de ellos hizo la web especializada Un caño: "Los dos oferentes bobos pero necesarios, ESPN y Mediapro".

¿Exageración? Hay que escuchar a uno de los hombres clave en todo lo que tiene que ver con el fútbol en el gobierno nacional para entender que posiblemente no.

Frase 1: "Al gobierno no le convenían ESPN o Mediapro, eso era comprarse un problema con Clarín".

Frase 2: "Para el Grupo Clarín es un negocio redondo: no puso un peso, se queda con todo y fortalece su cable".

Semejante admisión implica darle cierta parte de razón a Víctor Hugo Morales, que de todos modos fue bastante más allá y, en su interminable Guerra Santa contra Clarín, habló de "extorsión brutal" y "persecución feroz" contra ESPN y Mediapro.

Los españoles de Mediapro huyen de esa retórica porque no dan todo por perdido. Ya lo dijo Tatxo Benet, uno de sus jefes: "Somos un grupo al que le gusta acordar, no nos interesa ganar siempre".

Más complejo de entender es lo de ESPN, que tuvo razones para retirarse del proceso y denunciar a la AFA y al gobierno y no lo hizo. ¿Transmitirán al final un par de partidos, volverá a ser vital el fútbol argentino en SportsCenter?

Dice Víctor Hugo: "Yo muero por que un día los muchachos de ESPN cuenten la extorsión y la forma mafiosa en que fueron atacados".

Va a seguir esperando, no tiene sentido morir. "Parece que Víctor Hugo sabe más que nosotros. Llámenlo a él", ironizaron en ESPN.

-¿Pero entonces no suscriben lo que dice Víctor Hugo?

"Como dice Karina Jelinek: lo dejo a tu criterio".

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