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Dos monumentos, de un capricho a otro

Sábado 25 de marzo de 2017
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Hace casi cuatro años el monumento a Cristóbal Colón comenzaba a ser desmantelado por un capricho de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Su deseo se cumplió: Juana Azurduy desembarcó en el patio de la Casa Rosada, pero la figura del navegante italiano aún permanece en el piso de la Costanera, donde debería ya estar emplazado hace varios meses. El nuevo proyecto es peligroso: podría tener coincidencias con aquel si mantiene a la figura de Azurduy como el eje de una polémica que ya debería haber sido zanjada hace mucho tiempo.

En el affaire Colón-Azurduy hubo diferentes etapas y protagonistas desde que se supo las intenciones del kirchnerismo. La comunidad italiana logró evitar que el monumento diseñado por Arnaldo Zocchi e inaugurado en 1921 en el parque Colón fuese trasladado a Mar del Plata, pero no pudo impedir su desmantelamiento.

La Justicia jugó su parte y dio lugar a una medida cautelar, en diciembre de 2013, que prohibía el desmonte de piezas como la Ciencia, la Historia, la Teoría, la Voluntad y la Fe, que forman la escultura de Colón.

Sin embargo, un año después de ese fallo, en la Legislatura porteña se aprobó el traslado del homenaje al genovés dando lugar al inminente arribo de la escultura diseñada por Andrés Zerneri y donada al Estado argentino por el gobierno de Bolivia. Esa ley fue aprobada con 41 votos positivos y ocho negativos, provenientes del socialismo, de la izquierda, de Confianza Pública y de Suma+. No hubo ningún voto negativo de Pro, que aprobó el traslado impulsado por el Frente para la Victoria. En otras palabras, las disputas públicas entre ambos colores políticos no coincidían con lo que realmente sucedía.

Tres años después de esa sesión, el nuevo proyecto plantea deshacer lo que ya se hizo. Varios de los diputados que avalaron el movimiento de piezas deberán ahora discutir si están de acuerdo o no con que Juana Azurduy sea reubicada cerca del Centro Cultural Kirchner (¿quizá donde debería haber estado desde un principio?). La grieta, o la herencia, dejó un capítulo abierto y otro parece abrirse. Colón y Azurduy, de un capricho a otro.

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