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Por qué pararán el subte por los maestros

Miércoles 29 de marzo de 2017 • 13:06
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El subte porteño hará un paro en apoyo a los maestros: mañana, de 5 a 7, la Agtsyp, el gremio al que la Justicia le revocó la personería jurídica hace dos semanas, se adhirió al reclamo de la CTA y hará una movilización solidaria por la paritaria de los docentes. Así, el sistema de transporte bajo tierra no funcionará en el arranque del servicio por una medida de los llamados “metrodelegados”, enfrentados con el Gobierno. Y que empiezan desafiar al macrismo para posicionarse internamente, en un movimientos de piezas previsto en el ajedrez de la política.

“Salario digno para los docentes”. “Paritaria libres”. “En defensa del trabajo argentino y la industria nacional”. “Por nuestra personería gremial”. Estos son los puntos que movilizarán a los metrodelegados, comandados por Roberto Pianelli y Néstor Segovia, aliados del kirchnerismo. Salvo los encolumnados por Claudio Dellecarbonara ( gremialista de la línea B), que comulgan con la izquierda. La Agtsyp tiene mayoría de afiliados en el subte, entre el total de los 4390 empleados. Es por eso que la Ciudad no prevé un plan de contingencia para operar la red pasado mañana, según pudo saber La Nación. Sin los afiliados a la Agtsyp, habrá muy ´pocos trabajadores. Entonces, el subte estará cerrado hasta las 7.

La UTA es hoy el único gremio con representación legal dentro del subte, pero le pesa sostener el control real bajo tierra. La interna que se disputará este año, se dijo, traerá sus coletazos. Los metrodelegados harán los imposible para conseguir la representación legal que le había dejado firmada en diciembre de 2015 el entonces ministro de Trabajo, Carlos Tomada, una semana antes de dejar el Gobierno. Pero la Justicia la revocó. Los gremialistas responsabilizaron al Gobierno y ahora están dispuesto a todo. Todo es: marcar el territorio sin importar el motivo.

El gobierno de la ciudad mira de reojo. No negocia; apenas se mantiene expectante. El diálogo con los metrodelegados es casi nulo. Desde que hicieron el paro más largo de la historia, en agosto de 2012, con 11 días sin subte, los que mandan son los gremios. Y dentro del gremio, mandan los metrodelegados, tengan o no la personería gremial. Es apenas una formalidad. Ellos deciden qué hacer, quién viaja, quién paga el boleto y quién no. Pueden interrumpir el servicio en la línea C, por ejemplo, para solicitar mejoras en un baño o simplemente paralizar toda la red, mañana, por el aumento salarial de los maestros. La excusa es lo de menos.

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