Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Perpetua para una mujer por asesinar a su amante

La acusada le asestó 24 puñaladas a la víctima durante un supuesto "juego sexual" en el que lo ató; le robó 20.000 pesos

Lunes 03 de abril de 2017

La Justicia porteña condenó a una mujer a prisión perpetua tras encontrarla culpable del asesinato de quien era su amante y por el robo a la víctima. El hecho ocurrió en 2014 en el barrio porteño de Flores. Julio César Vitoria, de 62 años, recibió 24 cuchilladas de parte de Paula Romano, de 34, que lo agredió mientras mantenían relaciones sexuales. La mujer escapó de la escena del crimen con 20.000 pesos y otros valores.

Según informó la agencia de noticias Télam, Romano fue sentenciada por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 10 por los delitos de "homicidio criminis causae cometido alevosamente" y "robo con armas". El fiscal de juicio, Carlos Giménez Bauer, había solicitado en su alegato ante los jueces Alejandro Becerra, Silvia Mora y Guillermo Yacobucci que le aplicaran a la mujer la misma pena, por idéntica calificación.

Aunque la defensa había solicitado que Romano fuese declarada inimputable o, subsidiariamente, que se calificara el hecho como un caso de "emoción violenta", los jueces dieron por acreditado que el 29 de julio de 2014, entre las 20.48 y las 21.16, Romano apuñaló a Vitoria en distintas partes del cuerpo.

Según surge del fallo, el ataque ocurrió en el interior del departamento de la víctima, en el primer piso de un edificio situado en Bacacay 2647, en Flores, de donde Romano se fue con unos 20.000 pesos en efectivo, una elevada suma de dólares y dos celulares.

De la resolución judicial surge que Vitoria, que era dueño de una cadena de heladerías de la localidad bonaerense de Moreno, y Romano habían comenzado a ser amantes en 2003, cuando ella trabajaba como mesera en un bar que él tenía en la esquina de Ravignani y Paraguay, Palermo.

"Ambos tenían un interés recíproco en la relación: uno económico por parte de Romano, y otro más íntimo, por parte de Vitoria", sostuvo el fiscal Giménez Bauer durante su alegato en el juicio.

La investigación

Para la fiscalía, en la semana previa a su muerte Vitoria se iba a reunir con Romano, pero el encuentro se pospuso dos veces hasta que finalmente acordaron verse el martes 29 de julio de 2014.

Esa mañana, Vitoria guardó en un mueble de su habitación una suma de dinero que había contado, secuencia que fue observada por su empleada doméstica, según recordó la mujer en el juicio.

Por la tarde, la víctima se dirigió a una de sus heladerías de Moreno y allí le mostró a uno de sus empleados uno de los mensajes que le había enviado Romano en el que le pedía "que se dejara" atar y que se preparara "para la fiestita".

Allí, su hijo le entregó la recaudación, de aproximadamente 20.000 pesos. Vitoria regresó desde Moreno en el tren de la línea Sarmiento hasta su departamento de Flores, donde se encontró con la mujer. Los registros de la cámara de seguridad revelaron que ingresaron juntos a las 20.48.

El fiscal dio por probado que, una vez en el departamento, Romano comenzó un "juego sexual" en el que Vitoria terminó desnudo, con sus manos atadas y con una cuerda en el cuello. En ese estado de indefensión lo apuñaló 24 veces y le robó. Luego, la mujer salió del edificio pasadas las 21.15, según el registro de la cámara de seguridad.

En su declaración indagatoria, Romano admitió haber estado en el lugar del crimen y dijo que había llevado una corbata para atar a su amante, pero afirmó que no lo había hecho. "Yo lo quería a Julio, no entiendo que pasó", declaró la imputada en el juicio. La acusada se negó a contestar preguntas de la fiscalía y de las dos querellas que representaban a los hijos de la víctima.

El fiscal Giménez Bauer explicó en su alegato que "la víctima apareció con una soga en el cuello y una herida" y afirmó: "Es claro que Romano lo ató y que lo hizo porque eso fue funcional a su plan".

Ante el pedido de inimputabilidad de la defensa, el fiscal lo descartó sobre la base de los informes psicológicos y psiquiátricos que figuraban en el expediente: el del Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (Prisma) estableció que Romano pudo comprender la criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones al momento del hecho.

Giménez Bauer también cuestionó a la defensa, que durante el juicio intentó instalar la idea de que había sido el hijo de Vitoria quien intervino en el crimen por un móvil económico.

El fiscal argumentó que Romano se había aprovechado de la "confianza de la víctima" ya que había existido "un acuerdo para reunirse", y consideró que "la alevosía quedó demostrada en el accionar que tuvo al llevar a Vitoria a un estado de indefensión" cuando le pidió que se dejara atar.

Romano fue arrestada por la División Homicidios de la Policía Federal, como principal sospechosa, 15 meses después del hecho, tras una ardua investigación.

En esta nota:
Te puede interesar