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Una sala con historia que vuelve a subir el telón

En mayo abrirá Ludé, en el sitio en el que funcionó el teatro Santa María

Domingo 09 de abril de 2017
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PARA LA NACION
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En un momento en que varios espacios teatrales deben enfrentar muchas dificultades para poder mantener abiertas sus puertas, cuando además la merma de espectadores es notoria, el empresario Diego Djeredjian, histórico productor de Martín Bossi, optó por arriesgar. Así, decidió recuperar una de las salas más emblemáticas de la escena porteña, sobre todo en las décadas del 50 y 60, el Teatro San María, que, a partir de mayo, pasará a llamarse Ludé.

Ubicado en Montevido 850, el espacio posee una historia muy fuerte aunque no resulta sencillo rastrear datos que permitan realizar una reconstrucción exacta de lo que allí se ha visto. Construido entre 1930 y 1950, una leyenda cuenta que la manzana en la que está ubicado el edificio fue donada a la Acción Católica Argentina por un hombre esperanzado en lavar así algunos de sus pecados.

La remozada platea del Ludé (antes Santa María)
La remozada platea del Ludé (antes Santa María).

La anécdota la cuenta el mismo Dejerdjian, quien está actualmente intentando tomar contacto con un registro de las actividades que se desarrollaron en el lugar. Muchos memoriosos seguramente recordarán que su escenario recibió a importantes figuras del jazz. Allí debutó el grupo Les Luthiers y protagonizaron espectáculos Dora Baret y Ernesto Bianco. A fines de la década del 80, alguna parte del movimiento underground y del rock más nuevo pasó por esa sala. El Clu del Claun presentó allí una radical versión de El burlador de Sevilla de Tirso de Molina, dirigida por Roberto Villanueva, con música de Axel Krieger. En 2000, Juan Carlos Gené estrenó El malentendido de Albert Camus protagonizada por Elsa Berenguer, en el que fue uno de los últimos trabajos de la intérprete.

"Envuelto en una arquitectura neo clásica con una majestuosa decoración compuesta por pilastras, capiteles y molduras junto a unos gigantescos óleos,el teatro Ludé transportará a los espectadores a los grandes salones venecianos del Palazzo Ducale, viajando al viejo mundo en un instante. Apostamos a que el «arte en vivo» nunca desaparezca, a pesar de los grandes avances tecnológicos. Por eso decidimos devolver esta sala histórica a la cartelera teatral porteña", explica entusiasmado Diego Djeredjian.

"Cuando me lo mostraron me enamoré del lugar -comenta de manera apasionada-. No tenía parrilla ni butacas, los camarines y los baños estaban en mal estado, pero a mí me pareció un diamante en bruto. Lo hemos recuperado y ya tiene programación. Empezaremos el 14 del mayo con Gardel, el musical, con Guillermo Fernández, Oscar Lajad, Luis Longhi, el Chino Laborde, Alicia Vignola y Anita Martínez (dirigidos por Ignacio González Cano); y con un proyecto que estará protagonizado por el conocido youtuber Sebastián Presta a quien acompañará Soledad García".

La intención de Djeredjian es mantener en el horario central piezas de texto y programar en las trasnoches de los viernes y sábados propuestas de artistas emergentes que convoquen a espectadores jóvenes.

Saber escuchar

"Nuestra intención es ir buscando la programación más adecuada -explica el productor-. La sala tenía un público determinado, sobre todo de gente de Barrio Norte interesada en un teatro apoyado en la palabra y con intérpretes destacados. Pero el gran desafío es saber qué le interesa a la gente hoy y convocarla a través de los medios adecuados. Es cierto que hay una crisis dentro de la actividad teatral pero me parece que hay que empezar a leer por donde pasa el gusto de los espectadores."

Diego Djeredjian es médico cirujano, pero desde hace veinte años es reconocido por su capacidad como productor teatral y el éxito de los shows de Martín Bossi. "Nunca me imaginé que iba a ocupar este lugar pero siento que me muevo bien. El Ludé expresa algo muy cercano a mí. Lo vi, me gustó y el mapa se ha ido armando tal como lo ideé en mi cabeza", concluye.

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