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Ante el desafío de ser anfitriones de la conferencia de la OMC

El triunfo de Trump cambió el foco del encuentro que se hará a fin de año, en Buenos Aires; ahora lo que se discute es la viabilidad misma del sistema comercial tal como lo conocemos; el futuro del multilateralismo, en juego

Jueves 20 de abril de 2017
Las acciones de Trump desafían las bases de la OMC
Las acciones de Trump desafían las bases de la OMC. Foto: Archivo
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Nuestro país asumió el reto de organizar la 11» Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) entre el 11 y el 14 de diciembre próximo. Con la elección de Donald Trump, lo que se presentaba como una reunión para lograr mejoras incrementales en el sistema de comercio global se convierte en un encuentro donde se discutirá la viabilidad misma de este sistema.

La administración Macri creyó valioso organizar la MC11 en Buenos Aires, al considerarla un importante "símbolo de participación" en los debates globales. Esta reunión bienal es la instancia más importante en cuanto a la toma de decisiones en este organismo, que regula el comercio internacional. Sin embargo, la OMC viene enfrentando serios desafíos, ya que no ha podido avanzar en la llamada Ronda de Doha, que debía ser la ronda del desarrollo. Así, no ha progresado en los temas de interés para los países en vías de desarrollo, como la agricultura y los alimentos, donde países como la Argentina tienen las mayores ventajas competitivas.

Los desafíos de Trump

En efecto, tanto EE.UU. como la Unión Europea implementaron escasas reducciones de subsidios a la producción y a la protección de sus mercados. Por otro lado, luego de las reuniones ministeriales de Bali (2013) y Nairobi (2015), se logró consensuar un sistema de facilitación de comercio que fue aprobado oficialmente por más de 2/3 de sus 164 miembros y entró en vigor en febrero. Pero las declaraciones y las acciones de Trump ya están desafiando las bases del sistema de la OMC.

Así, promulgó un par de decretos que levantan grandes resistencias a nivel internacional. Se responsabiliza a ciertos países y productos de ser los causantes del déficit comercial norteamericano de US$ 502.000 millones de dólares. Entre estos países se ubica principalmente a China, Alemania y Japón, pero también a Canadá, México, Francia e Italia.

Entre los sectores productivos se mencionan el acero, la química, la agricultura y las maquinarias. Se da a entender que estos países no jugaron limpio con EE.UU. y se objetan las reglas de la OMC, que deben ser "corregidas".

En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, reaccionó contra la aplicación de medidas antidumpingcontra dos acereras alemanas al afirmar que "el gobierno de EE.UU. envía la señal de que está preparado para defender a las empresas norteamericanas, aun yendo en contra del derecho internacional. Eso es proteccionismo".

Para algunos observadores internacionales, una de las consecuencias de la llegada de Trump -el colapso de los megaacuerdos regionales como el Tratado Transpacífico y el Tratado Transatlántico para el Comercio y la Inversión- obliga a la comunidad internacional a reenfocarse en la OMC, dando una oportunidad para repensar esta institución.

Debilitamiento

Después de llegar a su apogeo en 2000, la OMC empezó a verse debilitada por una serie de acuerdos bilaterales, regionales y megarregionales que amenazaron con marginalizarla. Pero desaparecidos los megaacuerdos varios países pueden verse forzados a priorizar la OMC y a pensar en cómo abordar lo que Félix Peña denomina sus insuficiencias.

Algunos pueden bregar por enterrar la Ronda de Doha. Por su lado, Arvind Subramanian, principal asesor económico del presidente indio, Narendra Modi, cree que hay que aprovechar este momento para promover el renacimiento de la OMC. También afirma que una posición proteccionista de EE.UU. puede fortalecer la OMC. Si Trump implementa mecanismos que penalizan las importaciones según su origen, los países afectados recurrirán al efectivo sistema de resolución de disputas de la OMC. De esta manera, la OMC puede convertirse en el lugar donde se controlan y regulan las acciones comerciales de EE.UU.

Así, Subramanian considera que el multilateralismo puede, además de asegurar el ascenso pacífico de nuevas potencias, administrar el descenso de las potencias en declive.

La Cancillería ya está dando prioridad a este tema, y el respectivo proceso de discusiones y negociaciones ya comenzó en marzo, en Ginebra.

Según el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Horacio Reyser, la agenda para la MC11 también podría incluir los subsidios a la pesca, el e-commerce y la participación de las pymes en el comercio global. Éstos son temas que pertenecen la agenda de la OMC en Ginebra. Para finalizar, el tema comercial está tomando relevancia dentro del Grupo de los 20 (G20), que la Argentina liderará en 2018. Así, el sherpa brasileño para el G20 sugirió en Buenos Aires que la Argentina introduzca el comercio agrícola en la agenda de 2018. Si esto ocurre, la ministerial de la OMC no será sólo una puesta a punto de tipo organizacional para el G20 del año próximo, sino también un suculento aperitivo desde el punto de vista temático.

El autor es ingeniero industrial, miembro consultor del CARI y de Cippec

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