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Una íntima velada con amigas

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LA NACION
Viernes 21 de abril de 2017
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Hermosos Inconvenientes / Libro: Darío Bonheur / Intérpretes: Marisa Ini y Pepa Luna / Músicos: Camilo Zentner (piano) y Joaquín Martínez (guitarra) / Arreglos vocales: Oscar López Ruiz / Dirección: Darío Bonheur / Sala: Biblioteca Café (Marcelo T. de Alvear 1155) / Funciones: viernes, a las 21 / Duración: 60 minutos / Nuestra opinión: buena

Sobre la calle Marcelo T. de Alvear, a pocos metros del teatro Coliseo, hay un sótano que puede espiarse desde los ventiluces, misteriosamente plagado de libros, aunque no es estrictamente una biblioteca, pero que provoca la misma atracción fatal. Y tiene un aditivo: un reluciente piano de cola que indica de inmediato que en ese espacio escondido y evidentemente vinculado a la cultura suceden cosas. La curiosidad es instantánea y vale la pena hacerle caso para disfrutar del encanto de un café bien porteño, con cocina de la casa y buena música. Por estos días, es recomendable acercarse un viernes a la noche, para dejarse transportar por el recorrido musical que proponen Marisa Ini y Pepa Luna, en sus Hermosos inconvenientes.

La anécdota es sencilla y, sin dejar de lado los clichés de ayer y hoy, siempre habla de amor. Marisa y Pepa alternan roles contrapuestos (si una está esperanzada, la otra es escéptica; si una es alegre, la otra es pesimista), cuentan sus flechazos y desengaños, repasan sus ideas sobre las relaciones y sobre todo, muy a pesar de los mandatos familiares y de lo que la madre de cada una pueda decir (vaya si hay psicoanálisis detrás de un texto, por lo demás, bastante llano), reivindican que no hay edad para enamorarse. La pulsión por encontrar ese "hermoso inconveniente" en el camino está siempre latente.

Las canciones, que van desde coplas hasta tangos en las voces de una española, Pepa, y una argentina arrabalera y pícara como Marisa, permiten el lucimiento vocal de las dos intérpretes, muy bien acompañadas por el trabajo de los músicos: el piano que se veía desde el ventiluz suena ahora delicioso en las manos de Camilo Zentner y la guitarra se hace notar con los rasguidos de Joaquín Martínez.

La Biblioteca Café se presta para que el espectáculo se convierta en algo así como una charla entre amigos sobre cuestiones de la vida, una intimidad que se palpa en el clima que adquieren las canciones y sobre todo despierta sonrisas y aplausos para dos bellas voces del café concert.

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