Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Una fiesta teatral y dionisíaca

SEGUIR
PARA LA NACION
Viernes 21 de abril de 2017
0

Trabajar con Adrián Blanco es una experiencia intensa, profunda e inolvidable. Cuando fui a ver El Plauto, pensaba en cómo habrá trabajado ese texto que combina la expresividad del teatro latino con una mirada contemporánea. Adrián pone en escena la gran fiesta dionisíaca, primitiva, erótica y sexual. Y lo hace como es él en su forma de abordar el teatro: libre y desprejuiciado. Corriendo el límite, tensionando el rigor de la puesta en escena y la actuación. Es una rareza encontrar en el teatro independiente porteño semejante pasión y desmesura. Tres esclavos que se valen del engaño para obtener su ansiada libertad. Un Zeus de pasiones humanas que baja del Olimpo (resuelto de una manera ingeniosa y poética) para mezclarse entre los mortales, y sale no tan entero de la travesía. Diez actores y cuatro músicos en escena que brindan un espectáculo de una libertad inusitada, con un despliegue escénico que hipnotiza y un texto que se reinventa en el escenario, transformado y travestido para hacernos gozar de la fiesta.

El Plauto

Teatro Hasta Trilce (Maza 177), los sábados, a las 21.

Producción Julia Montesoro

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas