Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El otro aprendizaje: los Jaguares que aprovechan las giras para avanzar en sus estudios universitarios

Varios jugadores del plantel dedican el tiempo libre en los viajes con el equipo para estudiar; los casos de Noguera Paz, García Botta y Arregui

Jueves 20 de abril de 2017 • 21:24
SEGUIR
PARA LA NACION
0
Lucas Noguera Paz, Felipe Arregui y Santiago García Botta
Lucas Noguera Paz, Felipe Arregui y Santiago García Botta.

JOHANNESBURGO, Sudáfrica.- No hay tarde en la que no se los observe caminar con el mate en una mano, libros en la otra. Ser un deportista de elite requiere de un esfuerzo supremo y un trabajo mayúsculo en torno a una meta. En el actual plantel de Jaguares, son varios los que aprovechan las extensas giras para avanzar con sus carreras universitarias. Con orden y paciencia, aprovechan cada minuto libre para zambullirse en el material de estudio.

Lucas Noguera Paz comenzó a encariñarse con la pelota ovalada en Lince de Tucumán, guiado por su padre Esteban, quien lo crió desde pequeño y además fue entrenador suyo. "La medicina realmente es una elección, te tiene que gustar mucho. Tuve influencia porque mi madre Gabriela es médica, lo mamé desde chico y me apasiona", detalla. El pilar destaca la compatibilidad que le permitió su amado deporte con su vocación. "Me da gracia porque de chico me decían que no iba a poder jugar al rugby y estudiar medicina a la vez. Y si bien no la llevo al día, ya estoy en quinto año", dice el alumno de la Universidad Nacional de Tucumán.

Tras su experiencia en el rugby de Europa (Edimburgh de Escocia), Felipe Arregui se reincorporó a Jaguares a inicios de esta temporada. "Combinar el deporte profesional con el estudio me hace bien para despejar la cabeza y nutrirla", explica el rosarino. Al finalizar el colegio secundario, el pilar se había inclinado por la educación física, carrera que tuvo que abandonar una vez que empezó a jugar en Pumitas e ingresó en el Pladar. Con el tiempo, su simpatía por los números y el interés por los negocios lo llevó a anotarse en Administración de Empresas. "Actualmente estoy con la modalidad a distancia en la Universidad Siglo 21. En la pública se me complicaba, sumado a que el año pasado estuve unos meses jugando en Escocia", añade el ex jugador de Duendes de Rosario.

Después de entrenamientos agobiantes, los jugadores argentinos tomaron como un hábito el hecho de estudiar en cada una de sus giras. En Sudáfrica no fue la excepción. "Sinceramente, son varios los momentos en los que no tengo ganas. Sin embargo, todos los días cumplo con mi cuota diaria, como si fuese una práctica de rugby. Y resulta una vía de escape", explica Noguera Paz.

En los integrantes de la mesa de estudio montada en en lobby del hotel se percibe determinación en busca de objetivos y mentalidad para alcanzarlos. Al nutrido grupo se suma otro primera línea, Santiago García Botta, estudiante de Derecho en la UBA. "Son muchos días de gira y es importante mantener la cabeza activa para no saturarse. Siempre hay un momento para dedicarle al estudio", sostiene el ex Belgrano Athletic.

Las nuevas tecnologías y las redes sociales pueden suponer una herramienta práctica o una absoluta distracción. ¿Qué hacer ante eso? "Después de entrenar, en vez de quedarme enganchado en Twitter o mirando televisión, prefiero sentarme a sacar provecho de algo que realmente me llena", cuenta Noguera Paz.

Por supuesto, compatibilizar ambas tareas no es fácil, requiere esfuerzo, constancia, disciplina y una buena gestión del tiempo. Cada jugador tendrá que adaptar su carrera académica a las exigencias del deporte profesional. "No queda otra alternativa que ser paciente, seguramente los compañeros con los que iniciaste la facultad avanzarán más rápido, se van a ir recibiendo. El ritmo de vida que llevamos nosotros lo torna complicado", agrega García Botta.

La cantidad de estudiantes dentro del plantel argentino no se termina en el tridente que forma parte de la primera línea de Jaguares. Felipe Ezcurra, Gonzalo Bertranou y Benjamín Macome, entre otros, rompen con cierto prejuicio arraigado en diversos lugares del planeta: "El estudio y el deporte no son compatibles". En la Argentina, tal vez el ejemplo más nítido fue el del Paula Pareto, médica y oro en judo en los Juegos Olímpicos de Río 2016. "Yo empecé Agronomía apenas terminé el colegio. Una vez que finalicé la cursada decidí irme al rugby de Francia. Ahora que volví la idea es meter los siete finales que me quedan. Cuando deje de jugar quiero tener mi carrera hecha", cuenta el octavo Macome.

El deporte y los libros, una fusión que en Jaguares tiene una buena cantidad de adeptos que rompen con la idea de que son dos mundos difíciles de congeniar.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas