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Un país decidido a resistir todos los golpes necesarios

LA NACION
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Luisa Corradini
Viernes 21 de abril de 2017

PARÍS.- Francia acudirá pasado mañana a las urnas bajo la amenaza terrorista. Si hacía falta, el nuevo atentado cometido en el lugar más emblemático de París -los Campos Elíseos- confirmó ese desafío a la democracia que no tiene precedente desde la guerra de Argelia, que terminó en 1962.

La pesadilla terrorista, que comenzó con el ataque al semanario satírico Charlie Hebdo el 7 de enero de 2015, cobró desde entonces más de 250 víctimas.

Y esa siniestra contabilidad probablemente no deje de aumentar porque los últimos documentos públicos de la organización Estado Islámico (EI) incitan a sus seguidores a atacar los "símbolos del lujo" (como los Campos Elíseos) y todos los emblemas del poder occidental.

Francia, que participa en la coalición internacional que está intentando con éxito aplastar al terrorismo islámico en Siria e Irak, es uno de los blancos privilegiados de esa ofensiva lanzada por EI. La maniática repetición de ataques de toda índole es la mejor prueba.

Las elecciones presidenciales cuya primera vuelta debe realizarse pasado mañana eran, obviamente, un momento ideal para perturbar un pueblo que intenta decidir sobre su futuro en forma democrática. En el mundo de tinieblas del jihadismo, sembrar el terror aparece como la mejor forma de impedir que la gente reflexione. Pero nada es menos seguro. Los franceses, que han vivido períodos de amenaza terrorista desde hace más de un siglo, decidieron que la mejor y la única respuesta es seguir su vida normal.

Por eso hoy la gente circulará por París en forma habitual, saldrá a hacer compras y a sentarse en las terrazas de los cafés, correrá por el bosque de Boulogne y aquellos que en el sur del país aún disfrutan de las vacaciones de Pascua irán a la playa a dorarse al sol.

Es cierto, Marine Le Pen, la candidata de extrema derecha del Frente Nacional (FN), aprovechará para culpar más que nunca a la inmigración -amalgamada con mala fe al terrorismo- y repetirá por milésima vez a sus seguidores que la única forma de terminar con el terror es cerrando herméticamente las fronteras.

Tal vez haya otros candidatos que también traten de capitalizar la ocasión para ganar simpatías acusando al gobierno de no hacer lo suficiente para poner término a los ataques islamistas.

Pero ¿cómo evitar que un candidato al suicidio cometa lo irreparable? Las autoridades hicieron todo lo que debían para proteger a sus ciudadanos y limitar las tragedias. Sobre todo preparar a las fuerzas de seguridad. Con un arma capaz de tirar 140 balas por minuto, el agresor tuvo ayer apenas tiempo de efectuar seis disparos antes de ser abatido.

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