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"Nunca pidió perdón, siempre le echó la culpa a mi viejo", dijo el hijo del vigilador tras la sentencia a Pablo García

"Yo esperaba que le dieran más años", dijo Catalina Ramírez, viuda del vigilador

Viernes 21 de abril de 2017 • 16:24
García Aliverti
García Aliverti. Foto: DyN / Javier Brusco

El hijo de Reinaldo Rodas, el vigilador que murió atropellado por Pablo García Aliverti en 2013, criticó la sentencia de hoy contra el hijo del locutor y periodista Eduardo García Aliverti.

"Nunca pidió perdón, siempre le echó la culpa a mi viejo", dijo luego de la sentencia dictaminada hoy el Tribunal Oral Número 6 ubicado en Marin 114, partido bonaerense de San Isidro.

García Aliverti fue condenado a cuatro años de cárcel por "homicidio culposo". Además, la Justicia lo inhabilitó ocho años para manejar. Sin embargo, continuará en libertad y podrá conducir automóviles hasta que la sentencia quede firme.

"Estoy contenta en parte, porque fue condenado, pero yo esperaba que le dieran más años", dijo Catalina Ramírez, viuda del vigilador.

En tanto, Vivian Perrone, de Madres del Dolor, afirmó que "cuatro años no es casi nada" y objetó que García Aliverti se haya ido de los tribunales "conduciendo a su casa".

"Que hayan condenado a cuatro años a un hombre que manejaba a exceso de velocidad, drogado, alcoholizado, deja un gusto amargo", sostuvo en declaraciones al canal TN, y agregó: "Los jueces tiraron la pelota para Casación".

García, hijo del locutor y periodista Eduardo García Aliverti, fue condenado a cuatro años de cárcel por atropellar a un ciclista, Reinaldo Rodas, mientras circulaba por la Panamericana en la madrugada del 16 de febrero de 2013.

Ese día, García Aliverti conducía su auto por la Panamericana en dirección a la ciudad de Buenos Aires y atropelló al obrero Reinaldo Rodas, quien se dirigía a su lugar de trabajo en bicicleta.

A raíz del impacto, la víctima atravesó el parabrisas y quedó muerto en el asiento del acompañante, mientras que el conductor siguió su marcha 17 kilómetros hasta que fue detenido en la siguiente estación de peaje.

Horas después, García Aliverti fue liberado tras someterse a un test de alcoholemia que se le practicó con la pipeta y arrojó que tenía 1,45 gramos de alcohol en sangre, casi el triple de lo permitido.

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Con información de agencia DyN

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