Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Nadal en polvo de ladrillo, fin de la semana de ensueño de Schwartzman

En Montecarlo, el argentino dio batalla y fue elogiado por el español, que lo privó de su primera semifinal en un Masters 1000

Sábado 22 de abril de 2017
0
Schwartzman saluda a Nadal con la frente alta, por la estatura del español y por el juego del argentino
Schwartzman saluda a Nadal con la frente alta, por la estatura del español y por el juego del argentino. Foto: AFP

MONTECARLO.- La foto dice mucho. En la realidad y en la metáfora. Enorme Nadal. Pequeño Schwartzman. En estatura física (1,85 metros contra 1,70) y en currículum deportivo. Pero la diferencia no es tanta en la más estricta actualidad, en la que el español aún carretea con sus 30 años para volver a ser el que fue, y el argentino está a los 24 en el punto más alto del vuelo que traza en su carrera de tenista.

"Diego ha jugado verdaderamente muy bien. Ha sido un partido muy difícil", halagó Nadal a Schwartzman, un debutante en cuartos de final de un Masters 1000, que de a ratos complicó mucho al más grande jugador de la historia en polvo de ladrillo y en un lugar, Montecarlo, donde su rival se coronó nada menos que nueve veces. El porteño le ganó al mallorquín los primeros cuatro puntos... con saque ajeno. Cuando estaba 4-6 y 0-2, tuvo una ráfaga de cuatro games para pasar al frente por 4-2 en el segundo set, solventado por una derecha poderosa y usufructuando que la cancha, algo pesada, quitó altura a los tiros de su adversario. Una bendición para el corto argentino.

Pero Nadal se adaptó al fuerte viento y la escasa luz -la hubo artificial en el final-, despertó su agresividad y puso lógica en el resultado: 6-4 y 6-4, al cabo de 100 minutos.

Quedar 0-3 en el historial contra el español y 0-10 frente a jugadores top-ten no será lo principal en el balance de Schwartzman de su Mónaco 2017. Del principado el argentino se lleva su mejor desempeño en torneos Masters 1000, la confirmación de su progreso, un puesto entre los primeros 40 del ranking mundial a partir de este lunes, el elogio de "exhibición vivaz" ante Rafa por parte de la ATP y el premio a una pretemporada muy exigente en la que Diego decidió ser un mejor tenista. Uno que estuviera en condiciones de vencer, o al menos preocupar, a los grandes contrincantes. Esto, cuando menos, ya consiguió ayer. Nadal en polvo de ladrillo no puede ser sino un digno cierre para una semana tan linda para él como el paisaje monegasco.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas