Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Una actuación para reactivar la ilusión, pese al sabor amargo de perder

Jaguares puso en aprietos a los Lions y sólo cayó por un error cerca del final; vuelven de la gira con tres derrotas, aunque con ilusiones

SEGUIR
PARA LA NACION
Sábado 22 de abril de 2017
Jantjies y Cronjeé frenan a Matías Orlando, que marcó un gran try
Jantjies y Cronjeé frenan a Matías Orlando, que marcó un gran try. Foto: AFP
0

JOHANNESBURGO, Sudáfrica.- El público, impaciente, observaba con insistencia los grandes carteles que el imponente Ellis Park tiene detrás de cada ingoal. El reloj marcaba cuatro minutos para el cierre y el tanteador entre Lions y Jaguares estaba igualado 21-21. Claro, ese resultado -mucho menos una caída- no estaba permitido para un equipo que en su mítico estadio había ganado todos sus partidos de 2017 por el Súper Rugby. La infracción de los visitantes en un scrum casi debajo de los palos se celebró tanto o más que los tres tries logrados anteriormente. Algunos de los protagonistas argentinos se tomaron la cabeza. El aroma a victoria despertó a la platea. "Ya está, ganamos", se escuchó. Para Elton Jantjies fue apenas un trámite sellar el 24-21 que sentenció una historia que bien pudo haber tenido un desenlace diferente. Así, Jaguares se despidió de Sudáfrica con un sabor de boca diferente, algo más dulce, aunque el regreso a casa es con tres derrotas en igual cantidad de encuentros. Que frenó el impulso ganador que traían.

Pese a la caída, cabe destacar la actitud y la energía con las que jugó el equipo de Raúl Pérez hasta el final. Lions, el mejor conjunto sudafricano, quedó opacado en su propia casa y hasta fue superado durante varios minutos por la franquicia argentina.

Jaguares no supo aprovechar los grandes arranques que tuvo en cada tiempo y la falta de concentración e indisciplina le costó caro en el epílogo del encuentro, frente a un equipo acostumbrado a capitalizar este tipo de errores. Dos de los aspectos que buena parte de los jugadores mencionaron a lo largo de esta gira como principales tópicos por corregir, le prohibieron llevarse un triunfo histórico del Ellis Park.

Una buena imagen

De todas formas, el golpe puntual de esta nueva derrota no caló tan profundo. La imagen de ayer alcanzó su mayor grado de solidez en la excursión por estas tierras. Jaguares se defendió con fiereza y no sufrió una tarjeta amarilla por primera vez en la temporada. La franquicia argentina estuvo a la altura y elevó notablemente su trabajo con respecto a lo exhibido en los choques frente a Sharks y los Bulls.

Lanzados al ataque, mostraron variables que lastimaron, aunque deberían ser más sostenidas en el tiempo. "El buen partido deja en claro que el bajo nivel de los dos encuentros anteriores no representa lo que somos ni queremos ser. Jaguares es esto que demostramos contra Lions", aseguró Matías Orlando.

Una de las palabras que más habían utilizado los argentinos para describir a Lions en el análisis de la previa era "dinámicos". Y los locales, perseverantes con un estilo de juego atrevido, intentaron hacer sentir su rigor físico y la velocidad para mover la pelota, aunque no siempre lo lograron, neutralizados. Si se tienen en cuenta el contexto y la calidad del rival, de entrada Jaguares sorprendió al Ellis Park con una gran jugada de varias fases que culminó con el try de Orlando.

"Fue una gira rara, en el único partido que cumplimos los objetivos fue en el último, el equipo reaccionó. Se nos escapó en el final, me dio mucha bronca", destacó el capitán, Agustín Creevy.

Ayer, las fallas en el scrum derivaron en jugadas de riesgo para los locales. Puntualmente en esa formación fija del combinado nacional se observó el déficit más notorio lo largo de todo el viaje por este país. No obstante, con buenas labores en ese primer tiempo, más del 60 por ciento de la posesión perteneció al equipo dirigido por Raúl Pérez. La presión defensiva también resultó uno de los puntos más altos.

Lions, uno de los equipos más efectivos del Súper Rugby en los segundos tiempos, comenzó ese lapso desconcertado e impreciso. La mayor virtud argentina pasó por la capacidad para quebrar en varias ocasiones a una de las defensas más sólidas del torneo. Y allí fue que se observó la mejor cara de Jaguares a lo largo de estos tres partidos. Apareció el atrevimiento de Rodrigo Báez. El try de Guido Petti -la figura del encuentro-, de costa a costa, mezcló paciencia y dinamismo. También los forwards asumieron el protagonismo. Nicolás Sánchez, de los más destacados, tuvo acciones positivas cada vez que intervino.

En el balance global de la gira el equipo se lleva en la valija varios aspectos por recuperar y resolver de acá a siete días. El cierre evidenció a Lions capitalizando un error. De no ser por la impericia de Jaguares, el resultado pudo ser diferente. Regresar a la victoria en Buenos Aires, el próximo sábado contra Sharks, es una meta que los argentinos se proponen volver a cruzar.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas