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Marine Le Pen, la candidata que desacomplejó a la extrema derecha y todavía sueña con más

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LA NACION
Domingo 23 de abril de 2017 • 18:17
Marine Le Pen, la candidata de la extrema derecha
Marine Le Pen, la candidata de la extrema derecha. Foto: Reuters

PARIS - Quince años después de su padre, Marine Le Pen repitió hoy la hazaña de pasar a la segunda vuelta de una elección presidencial. Jean-Marie, el viejo patriarca, puede darse por satisfecho.

"Espero que ella será mejor. Yo tracé la ruta en la jungla. Ahora ella puede ir más lejos. Es lo que deseo", dijo en 2010 el fundador del Frente Nacional (FN), el partido de extrema derecha, xenófobo y antieuropeo, que provoca pesadillas a todos los demócratas del mundo.

Marine, nacida Marion Anne Perrine Le Pen el 5 de agosto de 1968 en la elegante ciudad de Neuilly-sur-Seine, en las afueras de París, estuvo a la altura de las expectativas. La menor de las hijas de Jean-Marie con su primera esposa, Pierrette Lalanne, logró apenas en cinco años lo que a su padre le llevó más de tres décadas.

En su autobiografía, "A contracorriente", publicada en 2006, Marine cuenta que el atentado que casi destruyó el departamento familiar cuando apenas tenía ocho años es uno de los acontecimientos "que más marcaron su infancia" y que la propulsó "brutalmente en el mundo de la política". Muchos piensan, por el contrario, que ese libro estuvo sobre todo destinado a presentarla en víctima de un encarnizamiento anti-FN desde su más tierna infancia.

En todo caso, su juventud parece haber estado lejos de los aleas de la política. Así parece probarlo el apodo que designó durante años a la actual candidata del Frente Nacional: la "night-clubera".

Paradojas del destino, poco después de recibirse de abogada, a los 24 años, la actual enemiga número uno de la inmigración, tuvo que pasar sus primeros años defendiendo a extranjeros en situación irregular.

Madre de tres hijos, divorciada dos veces, Marine Le Pen comparte actualmente su vida con Louis Aliot, vicepresidente del partido. Los otros dos hombres importantes en su historia personal también pertenecieron a la formación: Frank Chauffroy, empresario, militante FN, y Eric Iorio, secretario nacional del partido y consejero regional en el norte del país.

Todavía estudiante, Marine Le Pen comenzó a seguir a su padre en sus campañas para las municipales de 1983. Entonces tenía solo 15 años. Tres años después, ya mayor de edad, adhirió al partido. Su primera candidatura se produjo en las legislativas de 1993, cuando trató de obtener una circunscripción en el corazón de París. Frente al candidato histórico de la derecha, Bernard Pons, logró apenas 11%, mientras que el FN consiguió 12,4% a nivel nacional. Fue en ese momento que los franceses descubrieron su cara, enmarcada por una larga melena rubia y su imponente silueta de atleta, puesta en valor por chaquetas con insolentes hombreras.

1998 fue un año decisivo. Marine se convirtió en consejera regional del Nord-Pas-de-Calais mientras que, dentro del partido, se hizo cargo de la dirección del servicio jurídico, donde permaneció hasta 2003. Dos años más tarde asumió el liderazgo de la asociación GénérationS Le Pen, cuyo objetivo es "desdiabolizar" la imagen del Frente Nacional.

En 2011 finalmente sucedió a su padre en la presidencia del partido. Candidata a la elección presidencial de 2012, llegó en tercera posición de la primera vuelta con 17,90%. Es decir, un mejor resultado que el obtenido por su padre en la primera vuelta de las elecciones de 2002.

Así comenzó -con éxito- un nuevo periodo destinado a "desacomplejar" a los electores franceses tentados por un programa ultra-nacionalista en un país cada vez más aquejado por el desempleo y, poco tiempo después, por la crisis económica. Su discurso, mucho más social y menos racista que el de su padre, sus reivindicaciones feministas y su personalidad menos confrontacional que la del viejo patriarca consiguieron atraer, incluso, a un sector de la sociedad, desencantado de las ideas comunistas de antaño.

Consciente de que este año no ocupará el palacio del Elíseo, Marine Le Pen está convencida de que su momento llegará: "Tengo las cualidades necesarias para dirigir Francia", afirma. "Porque ese es el único objetivo: llegar al poder".

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