Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Messi, o la rutina de lo extraordinario

Lunes 24 de abril de 2017
PARA LA NACION
0

Era la ultima jugada del partido. Real Madrid quería ganarlo. Acababa de empatarlo gracias a James Rodriguez. El colombiano se desmarcó con un rulo dentro del área para recibir libre y definió de primera. Lo festejó a titulo personal porque no ha jugado mucho esta temporada y lo ubican fuera del club el próximo año. Zidane se anotaba el mérito de incluirlo por Benzema para que llegara a zona de definición y así negarle una referencia de ataque al adversario. El Madrid otra vez sacaba su chapa en los últimos minutos de los partidos.

Era el decimosexto punto logrado con goles en los diez finales. No se veía un camino para lograrlo pero es el Madrid, viejo! Barcelona había desaprovechado la oportunidad de dormir el juego a puro toque o sentenciarlo con un contraataque. Tras el golazo de Rakitic y la justa expulsión de Ramos por esa patada, el escenario se le había presentado inmejorable: espacios, supremacía numérica y pelota.

Keylor Navas, en modo Costa Rica 2014, sostenía al local con atajadas imponentes. Alcacer, Pique, Messi, Suarez. Por arriba y por abajo. Cuestionado por bajo nivel y demasiados partidos sin valla invicta, el tico la sacaba de todos lados para que aún hubiera partido. El gol de James había anulado el efecto del golazo de Rakitic. El croata fue una solución defensiva para su equipo bloqueando a Marcelo y al mismo tiempo un problema defensivo para el rival. Pasaba la linea de medios y aparecía por donde nadie lo esperaba. Había influido en el primer gol del Barça con un pase de primera y marcado el segundo con un zurdazo soñado.

Ahora estaban 2 a 2 y el árbitro había adicionado apenas dos minutos. Se había quedado muy corto. Podría haber estirado hasta dos horas más. Se terminaba un partido inolvidable, donde los dos jugaron a hacer un gol más que el otro. Ter Stegen, el arquero alemán del Barça, tuvo 11 atajadas. Todas dificilísimas. Había sostenido a su equipo cuando el juego estaba cero a cero. Un resultado que este duelo no registra desde noviembre de 2002 en el Camp Nou. Aquí en el Bernabéu no se da desde abril de 1987.

Real Madrid - Barcelona es el clásico mundial desde 2009, cuando Florentino Perez contrató a Cristiano Ronaldo, un momento clave para entender por qué se para el planeta cada vez que se juega. Han competido por Liga, Copa del Rey, Supercopa española y Champions. Se enfrentaron casi 30 veces en ocho años. Pasan entrenadores y futbolistas. Queda un duelo individual. Nunca defraudan.

Pero este fue el mejor de toda la saga, sin duda. Se mataron a pelotazos, nunca se trabaron en el mediocampo. Las polémicas quedaron tapadas por el juego. Los arqueros fueron figuras sacando la pelota de los ángulos. Una locura. El 2 a 2 impedía la celebración del Barça en la festividad de Saint Jordi, patrono de Catalunya. El 23 de abril seguía siendo una fecha maldita para el futbol catalán. Era la última jugada del partido. Busquets, otra vez imperial, recuperó su balón numero 2634 y se la pasó a Sergio Roberto. El lateral cabalgó y limpio a Marcelo y a Kroos. Detectó superioridad por la izquierda con Andre Gomes y Jordi Alba. Ahí la jugó. El centro atrás del lateral fue a la medialuna. Justo donde estaba EL. Había llegado hasta allí para recibir libre. Definió de primera, afeitando la pelota, a contrapierna de Navas. Y se acabó. Fue su gol 500 en Barcelona. Celebró enloquecido y desafiante. Había brillado a la altura de su propia historia. Solo le faltaba terminar el partido así. Su leyenda continúa. Lionel Messi, o la rutina de lo extraordinario.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas