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El genio no se permite descansar y la temporada de caza nunca se acaba

Messi llegó a los 500 goles en Barça y acecha a su próxima presa: Gerd Müller (525), el hombre con más gritos con la misma casaca

Lunes 24 de abril de 2017
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Cuidado: Lionel Messi no es rencoroso, pero tiene la terquedad de los inconformistas. Y está obsesionado con correr los límites hasta el más allá. Siempre le dolió el destrato, pero nunca se escondió. Fue despellejado, ridiculizado y hasta humillado más de una vez en la Argentina. En cambio en Barcelona siempre lo arroparon, y él respondió hasta convertirse en leyenda. Bastó que por primera vez oliera desconfianza, que intuyera que algunos podían dudar de su gobernabilidad... para acallar cualquier revuelta con otro concierto de fábula.

El gol 500. Lo convierte en el estadio Santiago Bernabéu, en el minuto 92 y sirve para ganar el clásico y reabrir la definición de la Liga de España 2016/17. El técnico Luis Enrique encuentra algo de alivio en semanas y bromea: "Messi es decisivo hasta cuando está en su casa cenando. Es el mejor de todos los tiempos. Hoy ha vuelto a hacer de las suyas". Nunca Real Madrid había perdido en toda la historia de la Liga un partido en su casa en tiempo de descuento. Lionel Messi ya no impone nuevos récords, sino que establece marcas sin precedentes. Lo que no se permite Messi es descansar. Sentirse cómodo con lo que sabe y le da éxito, entonces evoluciona. Inventa, reescribe, descubre.

"Con el mejor de la historia", tuitea Luis Suárez [@LuisSuarez9] y sube en su cuenta una foto con el crack rosarino. "La grandeza de Messi es que no deja de sorprender después de tantos años siendo el mejor, es un honor tenerle y una bendición", explica Andrés Iniesta. Y, siempre apuntado por la crítica, ahora Luis Enrique se anima a desenfundar: "Si queréis nos disculpamos por que Messi decida el partido... ¿O no vale que Messi decida el partido?". "Una vez más el mejor de la historia viene aquí y da espectáculos", sentencia el picante Gerard Piqué, que se burla de la desdicha merengue en su derbi personal.

Ya son 500 festejos en 577 partidos en azulgrana. Se van a cumplir 12 años del primer grito, aquel 1° de mayo de 2005 ante Albacete por la Liga. La distribución detalla 343 por los campeonatos españoles, 94 en la Champions, otros 43 en la Copa del Rey y 20 más en el Mundial de Clubes y otros torneos. Y 23 se los convirtió a Real Madrid para ampliar la ventaja con sus ilustres perseguidores: Alfredo Di Stéfano (18) y Cristiano Ronaldo (16). ¿Messi acabado? 'Una Champions en los últimos seis años...,' sembraron con suspicacia hasta desde la prensa catalana tras la eliminación continental ante la Juventus. Dudar de Messi, vaya herejía. Las estadísticas viven su apogeo. Se desata un festival de números: 402 tantos los marcó de zurda, 73 con la derecha, 22 de cabeza, uno con el pecho, otro con la cadera y hasta uno con la mano.

"¿La verdad? Me da miedo pensar hasta dónde puede llegar Messi", exclamó un día Alex Ferguson. No era miedo, era una encandilada intriga. Ya son 500 gritos en Barcelona, un número de fantasía que con él parece de rutina. Apenas Gerd Müller (525, en Bayern Munich en 14 años), Jimmy McGrory (522, en Celtic en 15 años) y Uwe Seeler (507, en Hamburgo en 18 años) lo aventajan oficialmente. Tiemblen, para Lionel Messi la época de caza nunca se acaba. En la temporada suma 50 goles y en 50 partidos. El reloj del estadio Bernabéu se clava en 91'54'' y el tiempo parece flotar. Legendario.

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