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Dos Nº 1: Marcos Díaz y Andújar, show de atajadas y vigencia

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PARA LA NACION
Lunes 24 de abril de 2017
Marcos Díaz controla el balón ante la presencia de Cascini
Marcos Díaz controla el balón ante la presencia de Cascini. Foto: Jam Media
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1 Estudiantes

1 Huracán

LA PLATA.- Cuando Mariano Andújar llegó a Estudiantes, allá por 2006, el equipo platense llevaba 23 años sin celebrar un título. Cuando Marcos Díaz arribó a Huracán, en 2013, el conjunto de Parque Patricios acumulaba 40 años sin ser campeón de la primera división. Enseguida se convirtieron en figuras y, con ellos en el arco, cada club festejó dos títulos.

Aunque pasaron los años y ambos guardavallas atravesaron la barrera de los treinta (Andújar tiene 33 y Díaz 31), sus fechas de vencimiento aún se desconocen. Ayer los dos demostraron que están intactos. Indemnes. El encuentro pudo haber tenido seis goles (sí, media docena), pero sus atajadas los erigieron como murallas. El 1-1, con goles de Matías Aguirregaray y Mariano González, no conformó a ninguno. Estudiantes perdió la posibilidad de descontarle puntos al líder Boca, mientras que Huracán (tuvo varias individualidades en buen nivel) dejó pasar la chance de robustecer su promedio y -al mismo tiempo- regalarse una enorme dosis de confianza.

¿Los responsables del empate? Andújar y Díaz, de eso no hay ninguna duda. El arquero del Pincha le ahogó dos gritos a Norberto Briasco: un fuerte remate en el primer tiempo y un mano a mano en el segundo. Lo del guardián del Globo fue superador y sus voladas lo elevaron a la categoría de la figura de la tarde. En la etapa inicial fue el protagonista de una doble atajada espectacular: primero un cabezazo a Leandro Desábato y luego el rebote a Aguirregaray. En tanto que en la parte final, fue determinante en dos momentos. Primero se lució con un triple despeje (a Juan Otero, Lucas Rodríguez y Javier Toledo) y sobre el cierre del encuentro volvió a brillar tras un nuevo remate del uruguayo Aguirregaray.

"Generamos situaciones y no logramos concretarlas", afirmó Nelson Vivas, director técnico de Estudiantes. "Podríamos haberlo ganado", expresó Juan Manuel Azconzábal, entrenador de Huracán. Ambos tienen razón. El conjunto platense convirtió apenas un gol por culpa de Díaz y el Globo no sumó de a tres por las respuestas de Andújar.

En los goles no se puede juzgar a los arqueros. En el tanto del elenco local, el portero visitante no salió bien pero fue una clara posición adelantada no sancionada (de Desábato, que asistió de cabeza tras un tiro libre en forma de centro). Y en el gol que significó el 1-1, González quedó mano a mano y definió con precisión. Además, las estadísticas los avalan. Entre los dos sumaron diez atajadas en el transcurso de la tarde (cuatro Andújar y seis Díaz).

¿Qué le faltó a Estudiantes para acercarse a la punta del torneo? Falló en la generación de juego. Solari fue de mayor a menor, Otero no gravitó y el doble N° 9 (Viatri-Toledo) no resultó. ¿Qué le faltó a Huracán para dar el golpe en La Plata? Acertar el último pase en todas las ocasiones que insinuó. Alejandro Romero Gamarra, Mariano González, Julio Angulo y Briasco ofrecieron buenas conexiones aunque en varias oportunidades fracasaron en el desenlace de la jugada.

Cada uno en su campeonato, a los dos equipos se les escurrieron puntos vitales. Lamentarse no tiene demasiado sentido y menos aún cuando el principal responsable fue el arquero adversario.

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