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Un desenlace imperfecto, la historia que se repitió siete veces

Con la igualdad que logró Sarmiento, los millonarios ya dejaron 16 puntos en el camino

Lunes 24 de abril de 2017
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La pelota que empalmó Lucas Pérez Godoy comenzó a elevarse y Augusto Batalla, en cuclillas, despegó con un salto, intentando desviarla, con pirueta incluida. El extraño remate ya infló la red del arco del Monumental que da al Río de la Plata y le dio un golpe de knock-out a River, que no pudo reanimarse, a diez minutos del final de un partido que tenía dominado, aunque con la ventaja mínima en el marcador. Tras la igualdad del puntero Boca con Atlético de Rafaela, el empate con Sarmiento de Junín le deja sabor a poco al equipo que conduce Marcelo Gallardo: fue superior al rival, aunque desperdició la oportunidad de acortar a cuatro unidades la distancia con el líder; también revivió viejos fantasmas que lo perjudicaron a lo largo del torneo.

Es que no es la primera vez que River deja puntos en el camino tras pegar primero y adelantarse en el marcador. De los 21 encuentros que jugó en el campeonato, en siete comenzó ganando y luego no pudo conseguir los tres puntos, dejando así 16 unidades en el camino, tras cinco empates y dos derrotas, con la particularidad de que sólo una vez logró estar en ventaja por dos goles.

El primero fue el 1-1 con San Martín, de San Juan, en el Monumental. Luego se dio el 3-3 ante Defensa y Justicia en Florencio Varela -donde estuvo 2-1 y 3-2-; la caída 2-1 con Patronato, en Paraná; el 2-2 frente a Arsenal en Sarandí -única vez donde estuvo 2-0-; el 1-1 con Estudiantes, en el estadio de Huracán; la derrota 4-2 con Boca en el Monumental -estuvo 2-1- y el reciente 1-1 con Sarmiento. Todos los juegos se le escaparon en el complemento; con Defensa y Justicia, Patronato, Boca y Sarmiento los dejó pasar en los últimos diez minutos.

Tal vez, el arranque promisorio de este semestre volvía casi impensada una situación similar a las que se habían vivido. Más que nada teniendo en cuenta el poderío ofensivo que venía demostrando el conjunto, con siete victorias logradas de forma consecutiva, partidos en los que convirtió 18 tantos y recibió solo cinco -con dos vallas invictas-, entre el torneo local y Copa Libertadores.

Desde el minuto cuatro del segundo tiempo, cuando Sebastián Driussi anotó el 1-0, hasta el 37, instante en el que Pérez Godoy estampó el 1-1, River tuvo todo para doblegar a un golpeado equipo juninense en un Monumental que se encontraba en éxtasis, con cánticos apuntados a la posibilidad de arrebatarle el torneo a los xeneizes. Pero uno de los viejos karmas volvió a aflorar en Núñez cuando menos se lo esperaba.

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