Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

"¿Qué es cerrar un partido? ¿Poner un camión en el área?"

Gallardo resaltó la superioridad futbolística y también admitió la falta de contundencia

Lunes 24 de abril de 2017
0

Con voz pausada, sin atropellarse, Marcelo Gallardo intentó encontrarle una explicación a lo que minutos antes había sucedido en el césped del Monumental. El trago amargo era difícil de digerir, porque River hizo los merecimientos para extender la escalada en la tabla de posiciones y acortar la brecha con el puntero Boca. "Sensación de desilusión, porque no pudimos liquidar el partido", fue la frase con la que abrió la charla el Muñeco. Resumía toda su impotencia, la de seguir energizando al grupo que entrará en una seguidilla de juegos determinantes: los millonarios disputarán en mayo siete partidos, entre la Copa Libertadores y el torneo doméstico.

La idea que transmite el director técnico no es nueva y siempre intentó de ser superadora. "No tuvimos efectividad para cerrarlo", se lamentó en más de un pasaje, aunque también estableció cuál es el significado de esa palabra en su diccionario. Para que no queden dudas, Gallardo estableció los parámetros con los que mide y defiende su idea: "¿Qué es cerrar un partido? ¿Poner un camión dentro del área? Cerrarlo para mí es tratar de meter el segundo gol", señaló con rapidez, sin dejar resquicios para las dobles interpretaciones ni espacio para quienes señalan que las diferencias se blindan con más defensores. Y si bien el empate frente a Sarmiento le quita envión a un plantel que tenía cosecha perfecta, con 21 puntos en siete partidos, sostener la identidad y enseñarse superior al rival es lo que al entrenador le dibuja una sonrisa y hace desaparecer la mueca de fastidio que le dictó la igualdad con los juninenses.

"La superioridad se reflejó en el juego, pero no en los goles. El segundo tiempo fue un monólogo y con los cambios intentamos generar más espacios, aprovecharlos, porque ellos en desventaja iban a tener que salir un poco más. El resultado me generaría duda si no tuviéramos juego, pero me parece que eso es un poco exagerado. Desde el juego no tenemos nada que reprocharnos", insistió Gallardo, que entiende que se dejó pasar una oportunidad inmejorable para descontarle a Boca, aunque achicar la distancia podía presentarse más como una presión extra con la que cargarían los xeneizes en su recorrido por darle forma a un título. En la agenda, además, hay espacio para un superclásico.

La prioridad de River es la Copa Libertadores, mucho más después de haber quedado en algún momento del torneo a 11 puntos de quienes enseñaban el camino en la tabla de posiciones. Sólo las combinaciones de resultados y algunos deslices que padecieron aquellos que marcan el ritmo reposicionaron a los millonarios en una pelea que parecía destinada a otros. "Nos queda la bronca, pero el juego está: creamos situaciones, tuvimos posesión de la pelota y también una jugada desafortunada: la única vez que nos patearon en el segundo tiempo terminó con la pelota en nuestro arco. Quizás debamos ser más pensantes, que el tiempo corra en lugar de siempre atacar", dijo Ponzio, para quien nueve partidos por delante es tiempo suficiente para insistir.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas