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Cómo ponerle fin al chateo cuando hay más mensajes de Instagram que besos

¿Hasta cuándo dura el ida y vuelta digital cuando nada parece concretarse?; el consultorio digital se ocupa de un caso grave de desamor


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Consuelo
Lunes 24 de abril de 2017 • 17:42
Foto: Shutterstock
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Consuelo:

A ver si te logro explicar bien la situación. Conozco una chica, pego buena onda pero no me doy cuenta. La agrego mil años después a Facebook, tiene un pseudo novio pero procedemos a "histeriquear". Resulta que había onda pero yo no avancé. Unas semanas después aparece en mi cumpleaños, nos besamos. No logro salir con ella. Después finalmente se pone de novia y yo también. No hablamos más salvo una vez por mensaje de Facebook hace tres años por un comentario de un recital. Ahí me hice el banana. Ahora me sigue en Instagram y después de cuatro años de silencio me manda un mensaje larguísimo por privado. ''Así que cumpliste 30 ¡felicitaciones! Cumplir 30 en marzo puede estar genial o fatal. Vi foto con gatitos y me fascinó, espero que así haya sido el día del festejo. Beso de cumpleaños atrasado''. Le iba a contestar pero de repente me di cuenta del absurdo de la situación. ¿Le contesto?

El treintañero confundido, 30

Querido Treintañero:

La respuesta corta es "No", pero voy a la larga a ver si podemos sacar alguna lección productiva de este baile. Es difícil abordar una situación como esta sin usar una palabra machista como "histérica": lo vamos a intentar y por varias razones. Más allá del sexismo, "histérica" es una palabra poco útil para el análisis: no es más que un comodín para insultar a chicas que no gustan de uno, "lo que pasa es que es una histérica" (la versión conversa es cuando las chicas decimos "lo que pasa es que no sabe lo que quiere" de uno que nunca devuelve un llamado pero cada tanto después de mucha insistencia acepta compartir un vino). Lidiar con el rechazo es difícil, pero hay algo aún más difícil: lidiar con el desamor, esa cosa intermedia entre el sí y el no que hoy es mucho más común que el "rechazo". El rechazo es tan honesto y limpio que casi se agradece. Lo más común es esto que te pasó con esta muchacha: hoy sí, mañana no, hoy más o menos, hoy sí pero acá no, si estuviéramos en otro lado sabes que sí pero no la veo.

Este caso igual es tan exacerbado que no da lugar ni a lo que los médicos llaman "observación controlada", que es el término técnico para "no hagamos nada drástico, vamos viendo": tomárselo con calma, estar atento pero no a la espera, fijarse uno si se siente cómodo con el touch and go y dos meses de nada y touch and go de nuevo. Pero esta historia tiene un desbalance demasiado grande entre enrosque y beneficios (un chape en cuatro años, si no leo mal). Así que date a la huida, clavá vistos despiadados, no la saludes ni para el cumpleaños. Si ella te postea en el muro para el tuyo, un "me gusta" misericordioso de los que no se le niegan a nadie y nada más.

Consuelo estará disponible para resolver todos los conflictos digitales que lleguen a la casilla modalesdebolsillo@lanacion.com.ar, como comentario a esta nota o a la cuenta de Facebook de LA NACION. Si la consulta es comprometedora, cuidará el anonimato del remitente.

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