Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Finde largo: pleno sol y estufa apagada

Jueves ventoso y días soleados para todo el fin de semana largo

Ilustración Costhanzo
Ilustración Costhanzo.
SEGUIR
PARA LA NACION
Jueves 27 de abril de 2017 • 00:01
0

Jueves: el sol no se va, tampoco el viento

Después de un martes lluvioso y un miércoles ventoso, la semana se redime con un jueves estable, con poca nubosidad pero Eolo sigue eufórico y de tanto chiflete patagónico, el amanecer de hoy puede sentirse realmente fresco. En el tercer cordón el termómetro tocaría los 8°C. El viento matinal puede llevar a una percepción invernal de la primera mañana, luego el sol hace su trabajo y junto al viento oeste establecen una temperatura punta de 18°C.

Viernes: mañana fresca, tarde agradable

Para mañana se estima un día con nuestro firmamento completamente limpio. Mucho sol y aire más templado invitan a llenar el tender de ropa. Sigue soplando viento desde el oeste y junto al espaldarazo solar animan al termómetro a subir varios escalones y tocar los 21°C vespertinos. Hacia la noche se aplacan las rachas y el anemómetro queda sedado hasta la semana que viene.

Sábado: solazo de otoño

El fin de semana largo arranca con una mañana a pleno sol y mucho menos frescas que las anteriores. Se estima un día con cielo ligeramente nublado, poco viento, humedad moderada y una máxima muy agradable superando cómodamente los 23°C. La noche muestra una clara recuperación con respecto a los últimos cierres, terminando el día en 17°C. La estufa seguirá varios días apagada.

Domingo: el sol mete otro pleno

El sol, el primer trabajador, cumple y dignifica con otro día de cielos abiertos. El domingo se pavonea con su propuesta de cielo despejado, viento leve del norte y una plusmarca de 24°C. Un mediodía netamente parrillero que le da paso a una tarde ideal para la actividad al aire libre. Y encima es feriado al otro día.

Lunes: hat-trick solar

Tripleta de Febo, señores. Si bien el lunes todavía nos queda un poco lejos, repetiría la tendencia configurando un fin de semana largo con tres días de sol y temperaturas templadas, aportando 24°C según las simulaciones. La situación se vuelve estacionaria para toda la semana. El próximo pulso frío se prevé para el viernes 5 y con el podrían arribar lluvias y tormentas a la ciudad.

Las olas y el viento

En las zonas más australes los caprichos meteorológicos hacen estragos en la navegación marítima. Repasemos sus tres franjas. Tres verdaderos corredores de la muerte para los primeros navegantes.

Los rugientes cuarentas (roaring forties)

A partir de los 40° de latitud sur el viento se intensifica notablemente formando una franja de ráfagas, temporales y olas gigantes que vuelve tan complicada la navegación en el estrecho de Magallanes, el el Cabo de Buena Esperanza, en África y en el estrecho de Bass, Australia. A pesar de su violencia, las ráfagas facilitan la comunicación marítima entre Sudáfrica e Indonesia. Vientos promedio de 80 km/h

Los furiosos cincuentas (furious fifties)

Tambien conocidos como los "aulladores cincuentas" por el sonido que produce el viento al atravesar las embarcaciones, haciendo chiflar a toda la cubierta. Aquí las rachas aumentan por el efecto "embudo" que se genera entre los Andes y la península antártica. En la zona se produce un brusco aumento del fondo submarino lo que crea olas contrapuestas de más de 30 metros. Es una zona de mástiles rotos, cascos destrozados y barcos hundidos por los vientos que no bajan de los 120 km/h. Rodear el cabo de Hornos, en la latitud 56° es uno de los mayores retos náuticos. Muchos marineros solitarios que navegaban estas latitudes solían usar un aro de oro en el lóbulo izquierdo para asegurarse un entierro digno cuando sus cuerpos fueran hallados en el mar. Rodear el cabo de Hornos, en la latitud 56° es uno de los mayores retos náuticos

Los sesentas bramadores (shrieking sixties)

El viento no encuentra resistencia continental ya que el Océano Antártico es el único que da la vuelta completa a la tierra. Es una zona de permanentes depresiones por el encuentro del aire polar antártico con las aguas más templadas del mar. Es el famoso "cinturón de tormentas" que rodea al continente helado y probablemente el que muestre las peores condiciones meteorológicas del planeta para navegar.

Eso es todo amigos! Algún avezado lector navegante podrá ampliar sobre estas latitudes.

Nos vemos la semana que viene!

@JopoAngeli

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas