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La grieta: por qué el recambio de la selección argentina es un salto al vacío

Un futuro sombrío se asoma detrás de la generación de Mascherano y compañía; en la última década, apenas siete futbolistas llegaron de la juvenil a la mayor; Verón apuesta por una renovación gradual

Jueves 27 de abril de 2017
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LA NACION
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La reciente frustración ante Paraguay en las eliminatorias
La reciente frustración ante Paraguay en las eliminatorias.

A Julio Olarticoechea lo habían dejado solo. Pero sus palabras no encerraban rencor, sino una triste advertencia. "Lo que viene es esto. Es esta realidad. Tenemos todavía un Messi , pero lo que viene son buenos jugadores y punto; y si no estamos preparados vamos a estar en problemas". La sentencia del Vasco retumbaba en la zona mixta del estadio Mané Garrincha. Su selección olímpica armada con harapos había quedado eliminada en la primera rueda de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Un sello de la involución. En los resultados, en la formación. Y en el recambio. La Argentina, aún en la cornisa de las eliminatorias para Rusia 2018 y después de jugar tres finales consecutivas, resiste por una generación que se está despidiendo.

La renovación asoma como un salto al vacío. ¿Qué vendrá después? El diagnóstico es sombrío. "Pensando en el futuro no hay nada", estalla con pena e indignación Francisco Ferraro, el entrenador campeón del mundo sub 20 en Holanda 2005. "Los Cambiasso , Riquelme y Sorin se fueron formando con el tiempo. No fue casualidad. Se tocó fondo, la solución llevará tiempo", agrega. Sergio Batista, ex técnico de los juveniles y la mayor, suma su desazón: "Me preocupa qué pasará después de Rusia 2018. Sin esta generación, ¿qué hay?". El silencio responde. Hugo Tocalli , campeón del mundo sub 20 en Canadá 2007, suma su firma calificada: "Por el mal momento que vive el fútbol de las divisiones inferiores se va a sentir muchísimo el recambio en la selección mayor". Todo apunta en la misma dirección.

La designación de José Pekerman al frente de los seleccionados juveniles, hace ya más de dos décadas, primero sorprendió. Luego, despertó resistencia. Desde la discreción, ese cuerpo se encargó de convencer a todos. Hasta a Julio Grondona, porque el contrato original con la AFA sólo se firmó con un año de validez: la Copa del Mundo sub 20 de Qatar 1995 iba a significar la bisagra. Justamente después de esa coronación le preguntaron a Pekerman si el resultado había sido lo más importante: "Perder un partido no es el final y ganar no es lo único que sirve. Si ahora, por ejemplo, Sorin no se consolida en el fútbol grande, el esfuerzo no habrá servido de nada. La selección juvenil solamente sirve si los jugadores empiezan a crecer a partir de ella". Tantos años después de una revolución conceptual, esos beneficios todavía riegan al fútbol argentino. Pero se agotan, no hay más.

Después de Pekerman y sus colaboradores vino el apagón. Desde 2007 a la fecha, apenas siete futbolistas que pasaron por las selecciones juveniles llegaron a la mayor: Eduardo Salvio, Mauro Icardi, Matías Kranevitter, Erik Lamela, Roberto Pereyra, Ángel Correa y Emanuel Mammana. Una cosecha insignificante para una década. Incluso, el paso de algunos de ellos ha sido apenas testimonial, un puñado de minutos, como los casos de Icardi y Mammana. Discutidos Agüero, Biglia, Mascherano y compañía., nadie ha sido mejor, ninguno forzó la renovación. Porque la generación que se marcha ha sido brillante y lo certifica su inserción durante años en la elite, y porque el rejuvenecimiento es apenas discreto. Nadie amenaza a los históricos.

Mascherano será protagonista varias veces en estas líneas. El héroe de Brasil 2014 ahora es criticado. Bajó su rendimiento, y ni aún así aparece un indiscutido en su puesto. "El caso Kranevitter es un ejemplo para entender que debemos mejorar una estructura que pueda sostener a nuestros potenciales recambios -analiza Roberto Ayala-. Y también necesitamos que el representante, el padre y el jugador sepan construir su carrera. Kranevitter debe preguntarse: «¿Qué me conviene? Soy el 5 titular de River campeón, ¿voy a llegar a Atlético de Madrid y le voy a quitar el puesto a Gabi? Seguramente me van a querer llevar de a poco. Entonces, ¿no me convendría quedarme un par de años más? Estoy en River. y voy a tener la posibilidad de ganar títulos.». Ahí digo que están mal orientados los chicos. Por un pase para hacer la diferencia dejan de ver y no proyectan su carrera. Yo me fui con 22 años, que son pocos pero no son 18. Me costó, hasta que encontré mi lugar", asegura el ex zaguero central que participó de tres mundiales (1998, 2002 y 2006).

"A esta generación la vamos a extrañar. La gente no se da cuenta del nivel que han alcanzado estos jugadores", sentenció Edgardo Bauza cuando todavía conducía a la selección. Si bien advertía que "hay cinco o seis jugadores con una edad complicada para el Mundial de Rusia.", estaba convencido de que no había mejores que ellos. Es más, tampoco se hacía ilusiones a futuro: "Hoy la sub 20 no te da la seguridad de saber que ahí tendrás cinco o seis jugadores para la mayor...".

Tevez, Gabriel Milito, Cambiasso, Riquelme, Burdisso, Samuel, Aimar, Saviola. hasta jugaron mundiales después de picar en el trampolín juvenil. Dejaron huella. Pero incluso la cantera de la que se alimenta la selección mayor hasta estos días es el mejor reflejo de la dedicación de Pekerman y sus colaboradores. Ellos se obsesionaron con mejorar la estructura juvenil que, además, se enriqueció con nueve títulos. Pero, fundamentalmente, persiguieron la proyección de varios futbolistas. Aunque se marchó en 2006, de alguna manera Pekerman siguió trabajando para la Argentina. Hasta la actualidad.. El repaso es tan contundente como revelador: de los 23 jugadores que eligió Alejandro Sabella para participar en la Copa de Brasil 2014, al menos 17 pasaron por las manos de Pekerman & asociados.

Claudio Vivas, un especialista en juveniles, ahora al frente del departamento específico en Boca, toma la palabra. "Me preocupa el recambio generacional después de Rusia. Antes, la mayoría de los jóvenes que arrancaban en la sub 17 terminaban en la mayor. Cuando Marcelo Bielsa hizo debutar a Mascherano en la mayor, ya tenía 50 partidos con los juveniles. Hoy muchos piden a Ascacibar, que apenas tiene un puñadito de partidos. El gran mérito es de Pekerman, al que habría que hacerle un monumento".

Vuelve un apellido emblemático: Mascherano, cerca de cumplir 33 años, el hombre que más partidos disputó en la historia de los seleccionados juveniles, del sub 15 al sub 23. Él juega en la mayor desde 2003., cuando por ejemplo Dybala anda por los nueve años. El Jefe pertenece a la administración Pekerman. Como Lionel Messi., y también Agüero, Zabaleta, Biglia, Romero, Di María, Lavezzi, el eje de la mayor hasta los últimos días de Bauza. Más Éver Banega -no participó de la Copa de Brasil- y Gabriel Mercado, que lo sumó Gerardo Martino. Y sin olvidar a Fernando Gago, que puede reinsertarse en cualquier momento. y a Ezequiel Garay que estaba bajo observación. Todos pisando los 30 años y más también. El único que en las últimas temporadas pareció agotar su tiempo fue Maximiliano Rodríguez.

Falló el ojo o faltó colaboración de los clubes. O ambas. Aunque parezca mentira, no registran paso por las selecciones juveniles ni Rulli, ni Ramiro Funes Mori, ni Otamendi. Si hasta Dybala sólo participó de algún entrenamiento aislado, pero nunca jugó un torneo.

Las últimas temporadas en los juveniles de AFA fueron pobres en rastrillaje, formación y resultados. Pocos apellidos para rescatar. A lo sumo, vale citar a Vietto, Pezzella, Lucas Romero, Lanzini, Centurión, Augusto Batalla, Tagliafico. Ninguno se hizo lugar en la mayor. Juan Sebastián Verón, como nuevo secretario de selecciones, ocupará un lugar clave desde ahora en la AFA. Prefiere no demonizar y avanzar en un recambio gradual. Tiene un plan y se lo contó a la nacion: "En Argentina nunca se preparó una transición fuerte para cuando no estuviera Maradona. Y después del muy buen trabajo de Pekerman, pienso que hoy tampoco estamos preparados para que falte Lionel. A mí me gusta lo que hizo Alemania, que tuvo un proyecto. ¡No podemos no identificarnos con eso! Vieron que con lo que tenían no les alcanzaba, entonces se prepararon y armaron un plan educativo y deportivo; hoy les puede faltar una figura y ellos van a funcionar de la misma manera. Siempre buscamos al salvador de la patria y no es así". El futuro también se construye. Después, siempre es tarde.

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