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Con sus políticas, los Estados compiten

Jueves 27 de abril de 2017
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Cada vez es más común escuchar que en el comercio internacional no compiten empresas sino cadenas de valor o sistemas productivos regionales. Cuando la mirada sobre la competitividad amplía el foco, empieza a evidenciarse que hay aspectos que deben mejorar tanto dentro de las empresas como en las relaciones entre ellas, y en un plano más macro, en la política nacional.

¿Mantendrían su hegemonía las empresas líderes del comercio mundial si tuvieran que pagar las tasas de interés y los costos logísticos que soportan las pymes argentinas? Seguramente no, pero la experiencia de quienes lograron ingresar en cadenas de valor globales (CVG) indica que un escenario nacional desfavorable no es excusa para dejar de mejorar dentro de la fábrica.

El gerente general de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), Juan Cantarella, lo resume de esta manera: "En lo microeconómico, se deben eficientizar los procesos, sumar tecnología y modernizar la organización del trabajo, que en muchos casos siguen esquemas de los ?70. En lo macroeconómico, debe reducirse urgentemente la carga fiscal, en donde las provincias y municipios son parte importante del problema. Deben sumarse todas las mejoras en infraestructura en las que se está trabajando, como así también cuestiones culturales que nos quitan confiabilidad internacional (ausentismo laboral, rigurosidad en controles de calidad, puntualidad, etc.)"

Como presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (Cimcc), y con el aval de la experiencia propia en Fumiscor, Isabel Martínez señala que hay un rol muy importante del Estado en la generación de condiciones de competitividad. Por un lado en la facilitación de negocios: "Hoy la carga impositiva es un lastre que nos ahoga. Necesitamos enfocarnos en lo que sabemos hacer y no perdernos en la burocracia".

Basso da un ejemplo concreto de cómo puede ayudar la facilitación de comercio: "Contar con un régimen de consolidación en planta simplificó mucho los trámites y es una cuestión vital para quien realiza un promedio de casi 100 operaciones de comercio exterior mensuales. No debemos olvidar que el mercado de equipo original en el mundo exige generalmente la entrega just in time al menos dos veces por semana en cada una de las plantas industriales" dice.

Pero no alcanza sólo con facilitar, Martínez también destaca el rol de apoyo activo: "Para que las empresas argentinas puedan aumentar su participación en las CVG necesitan acompañamiento crediticio en los proyectos de inversión y no sólo cuando hay garantías; aumentar la integración de partes y piezas fabricadas localmente, generar confianza, estabilidad económica, reglas claras controlando su cumplimiento y seguridad jurídica". Basso señala que "el trabajo con los bancos es diario".

Por último, Martínez remarca la necesidad de un cambio cultural: "A partir de una nueva mentalidad, en lo relacionado con los derechos y obligaciones de los factores del trabajo, porque el trabajo genuino y rentable sólo surge de la producción".

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