Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Julia Schang Vitón: "Elijo no funcionar en automático"

La diseñadora puso en pausa su marca y se dedica a explorar nuevas formas de producción textil. Junto con la artesana Miriam Atencio, experimenta con la impresión 3D en fibras naturales

SEGUIR
PARA LA NACION
Sábado 29 de abril de 2017
La joven diseñadora de indumentaria hace una pausa en el diseño para experimentar con la impresión 3D
La joven diseñadora de indumentaria hace una pausa en el diseño para experimentar con la impresión 3D. Foto: LA NACION / Vicky Polak
0

En un momento de pausa en su marca de ropa, Julia Schang Vitón elige hacer solamente aquellas cosas que la definen. Por eso volvió a la etapa de alumna y busca inspiración en diferentes disciplinas. Hoy le dedica tiempo al proyecto de Fabricación Aditiva, que realiza junto con la artesana Miriam Atencio con el aval del INTI. Intentan lograr la confección de una prenda impresa en 3D, con el valor agregado del trabajo conjunto entre diseñadora y artesana.

-¿De dónde viene esto de la fabricación aditiva?

-El proyecto parte de lo que veníamos haciendo con Miriam Atencio desde hace unos tres años; creábamos prendas a partir de rectángulos porque es el condicionamiento que tiene el telar. En ese momento, la meta de nuestro trabajo juntas era hacer trascender la técnica, que no muriera con nuestra generación.

-¿Y en qué están ahora?

-Queremos trabajar con otras técnicas más contemporáneas, pero menos explotadas a nivel moda como la impresión 3D y ahí aparece el INTI, que nos conecta con Fábrica, Diseño e Innovación, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y con estas nuevas tecnologías. Elegimos la técnica 3D de la que no conozco tanto, porque nos pareció importante hacer más eficaz el proceso del telar. Miriam siempre me cuenta que es tedioso enhebrar el telar; prepararlo para hacer la tejeduría le lleva dos días y eso eleva los costos. En esta prueba piloto, intentamos generar esas bases de trama y urdimbre en impresión 3D para que el artesano las intervenga y entonces pueda mostrar su trabajo sin tener que hacer el tejido de base.

-¿Cuál es el material sobre el cual se imprime?

-Por el momento es PVC, pero estamos trabajando con Fábrica para lograr una máquina de impresión 3D que trabaje fibras naturales y no plásticas.

-¿Y es posible?

-Sí, de hecho el INTI trabaja en forma experimental con una máquina que utiliza filamento de seda. En realidad, la impresión 3D trabaja con distintos materiales, por ejemplo chocolate; pero hay que ver cómo resulta con las fibras naturales. Esto evitaría el trabajo de enhebrar el telar, ahorraría mucho tiempo y se podrían armar las tramas que a uno se le ocurran pero de manera más eficaz porque el trabajo previo ya está hecho; el artesano tendría que unir las partes y hacer el bordado o lo que fuera.

-¿En qué etapa están?

-Ahora Miriam está probando diferentes formas de unión de los rectángulos que se generan con la impresión 3D que son de 20 x 20 cm. La idea es que en la segunda edición de la feria Puro Diseño, que es en septiembre, mostremos la técnica ya plasmada en una prenda.

-¿Con qué dificultades se encuentran?

-La realidad se ve cuando tenés la fibra en la mano. Nos pasa que el PVC es un poco rígido entonces cuando Miriam quiere intervenirlo se quiebra, los perímetros no tienen la resistencia necesaria; son todas cosas que estamos viendo cómo resolverlas. Esto es una introducción a lo que se podría hacer pero tampoco tenemos el capricho de hacer una prenda en 3D, necesitamos que sea una prenda resistente y ponible. Nos encontramos con muchas dificultades, hay que trabajar un montón. Si vemos que no funciona, reveríamos todo.

-¿En qué momento estás como diseñadora?

-Estos últimos meses me los tomé sabáticos, justamente para hacer este tipo de proyectos y para poder instruirme en otras cosas. Siento que estaba estancada en mis influencias; aprendí un montón durante los últimos cinco años llevando adelante las colecciones pero necesitaba volver a aprender, a ser alumna, a profundizar en otras disciplinas como escultura y orfebrería. Fue un poco difícil estar enamorada de la moda en los últimos meses por el contexto. Me pasó que en el último año estuve vendiendo únicamente afuera, acá estaba todo quieto, tomé también la decisión de no tener más costos fijos, de dejar de tener taller propio, un poco mirando el contexto y tratando de que esto no sea un hobby caro, es decir algo de lo que no pueda vivir. Además quiero ver realmente si quiero hacer dos colecciones por año, siento que a veces uno está inmerso en un sistema que no es lo que realmente lo identifica.

-Ir por prendas atemporales, por ejemplo.

-Exacto. Me gustaría realmente cuando vuelva a las canchas producir con conciencia. Tal como está planteado el sistema actual, por tener un local y mantener toda la infraestructura terminás haciendo prendas que realmente no son la esencia de la marca. Estoy reviendo todo, no quiero seguir en automático, elijo no funcionar en automático.

-¿Qué te inspira hoy?

-Lo cotidiano. Para mí, la mirada personal es lo que importa; todos podemos ver todo pero cómo lo vemos es lo que lo hace la diferencia, las pequeñas cosas me inspiran. También lo que está pasando con las mujeres, me parece aterrador lo de la violencia de género, pero me emociona la fuerza que podemos tener y generar entre las mujeres sin conocernos. Eso nos une en todo el mundo; es algo muy feo que tenemos que atravesar, y seguramente lo sigamos atravesando, pero les vamos a hacer las cosas un poco más fáciles a las mujeres que vengan.

-¿Qué otros proyectos tenés?

-Varios planes en lo pedagógico. Voy a dar un seminario en MACBA, entre mayo y junio con la intención de entablar un diálogo entre moda y arte. También voy a dar un taller de quimono clásico en Ático de diseño en junio. Y además, estoy dando talleres desde febrero con la vestuarista Andrea Suárez sobre la técnica japonesa de confección a partir de rectángulos, que enseña a hacer una prenda en cuatro horas y es en Espacio Brother.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas