Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El exitismo de Macron impulsa a Le Pen

El candidato cayó en los sondeos por su demedido festejo en la primera vuelta

SEGUIR
LA NACION
Sábado 29 de abril de 2017

PARÍS.- En el mundo de la comunicación, ignorar el poder de las imágenes puede ser un error fatal. Emmanuel Macron , favorito para el ballottage de la elección presidencial francesa, lo aprendió a sus expensas después de perder cinco puntos de intenciones de voto en cinco días por haber festejado "demasiado triunfalmente" su victoria en la primera vuelta del 23 de abril.

"Si bien no fue el mismo bling-bling de Sarkozy la noche que ganó la elección presidencial, la gente detestó su actitud, que pareció más un triunfo presidencial que la clasificación en una primera vuelta", explicó Bruno Jeanbart, director adjunto del instituto de sondeos OpinionWay.

Entre el lunes y ayer, el candidato social-liberal pasó del 64% al 59% de intenciones de voto contra el 41% (+3) para Marine Le Pen . Otros sondeos acuerdan al ex ministro de Economía el 60,5% contra 39,5% para la candidata del Frente Nacional (FN). El promedio de mediciones que efectúa el sitio L'Internaute lo sitúa en el 60% contra el 40%.

¿Qué molestó a los franceses? Por orden: que en el momento de agradecer a los franceses haberle otorgado el primer puesto, haya subido al estrado del cuartel general de su movimiento junto a su mujer, Brigitte Trogneaux, como si se tratara ya de la pareja presidencial. Que festejara el triunfo en el restaurante La Rotonde en una velada privada a la que asistieron conocidas personalidades del mundillo parisiense. Que una nube de cámaras lo acompañara por las calles de París hacia el restaurante, como sucedió con Jacques Chirac cuando fue elegido presidente en 1995. Que esta semana hiciera junto a su mujer la tapa de todas las revistas "people", comenzando por Paris Match, moda lanzada por el ex presidente Nicolas Sarkozy.

"Después de anunciar su intención de devolver la mística, la discreción y hasta el misterio que debe tener la figura presidencial, la gente no consiguió digerirlo", agrega Jeanbart.

Es verdad, las tapas de la prensa frívola no fueron planeadas por Macron y La Rotonde dista mucho de ser la boîte del célebre restaurante Fouquet's, en los Campos Elíseos, donde Sarkozy festejó su triunfo electoral. Pero las imágenes fueron como ecos de aquellos recuerdos desagradables, sobre todo en los electores de los candidatos destronados, el conservador François Fillon y el ultraizquierdista Jean-Luc Melenchon. Todos ellos deben decidir ahora qué votar: Macron, Le Pen, blanco o la abstención.

La abstención es, justamente, el principal peligro para el candidato de En Marcha. Sus estrategas no ocultan su inquietud por la posible abstención récord que podría registrarse el 7 de mayo. Desalentados por los resultados, una cantidad creciente de electores anticipa su intención de no acudir a las urnas para no tener que optar entre Macron y Le Pen.

A esa tendencia se agrega otro fenómeno que también preocupa al equipo de Macron: la abstención "diferenciada". Es decir, la diferencia entre la intención de voto declarada en los sondeos y el voto efectivo. Basándose en ese criterio, hay incluso quienes adelantan una victoria de Le Pen, como Serge Galam, físico y director del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS).

En todo caso, las dudas expresadas públicamente por miles de electores que siempre votaron por uno de los grandes partidos significa que para la gente "el FN dejó de ser un fantasma que provoca miedo", opina el politólogo Pascal Perrineau.

La eventual victoria de Le Pen, en cambio, suscita auténtico pánico entre economistas, inversores y ahorristas que imaginan el terrible impacto que puede tener el programa económico del FN en la economía en general y las finanzas personales en particular.

En esta nota:
Te puede interesar