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Aumenta la relación entre las drogas y el delito

Fue víctima de algún robo casi la mitad de los jóvenes que viven en barrios humildes

Sábado 29 de abril de 2017

El consumo de drogas sobrevuela el asesinato de Araceli Fulles. También aparecen rastros del posible apoyo policial a vendedores de estupefacientes en zonas humildes del partido de San Martín. Y esas situaciones no serían cuestiones aisladas, sino episodios que se repiten en el conurbano. Así lo demuestra una informe del Observatorio de la Deuda Social, perteneciente a la Universidad Católica Argentina. En ese documento difundido ayer se establece que las drogas ilegales son consumidas por el 44 por ciento de los jóvenes que viven en barrios postergados del Gran Buenos Aires. Y el 68 por ciento de los adolescentes encuestados señaló su convencimiento sobre la participación policial en el negocio de la comercialización de drogas.

Más allá de situaciones de violencia de género, más de la mitad de los jóvenes de esos barrios humildes sienten que ellos o su familia pueden ser víctimas de un delito. Y el 44 por ciento afirmó que sufrió un robo en el último año. El miedo es una compañía permanente en esas zonas. Convive ese temor con la presencia de las drogas y la ausencia del Estado, según la visión de los jóvenes. Esa sensación fue reflejada en el 18 por ciento que dijo tener miedo incluso cuando está en su casa.

Entre quienes reconocieron haber consumido drogas en los últimos 30 días la relación con el delito aparece más consolidada. El 30 por ciento de ellos estuvieron detenidos en comisarías y el 70 por ciento tiene al menos a un familiar preso.

El acceso a las drogas ilegales se considera cada vez más fácil, ya que el 55 por ciento señaló que se venden esas sustancias en la propia cuadra en la que vive. Tres de cada diez jóvenes apuntaron a que en sus barrios se elabora la pasta base de cocaína, conocida como paco. Esa era la droga consumida por los sospechosos de haber participado en el asesinato de Araceli.

El 15 por ciento de los consumidores de drogas en barrios humildes comentaron que también participaron en la venta de esos estupefacientes.

En ese ambiente de violencia social crecen normalmente los delitos y los femicidios.

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