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Alejado del mar, un faro resplandece en el centro de Montevideo

Fue inaugurado en el lugar donde se dice que "La Cumparsita" fue tocada por primera vez, hace 100 años

Sábado 29 de abril de 2017 • 00:58
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Corresponsal en Uruguay
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El faro está enclavado en pleno centro de la ciudad
El faro está enclavado en pleno centro de la ciudad. Foto: Twitter

MONTEVIDEO.- Un faro alejado del mar y en pleno centro de la capital uruguaya. No ilumina a barcos, pero sí ilumina sobre raíz cultural de los uruguayos y de los rioplatenses en general, porque la cúspide lumínica inaugurada en la noche del viernes 28, está justo en el lugar donde hace justo 100 años, el tango más famoso del mundo fue tocado por primera vez.

Ahí, donde Gerardo Mattos Rodríguez estrenó "La Cumparsita" era donde estaba el bar "La Giralda", y donde tiempo después, en 1928 fue inaugurado el Palacio Salvo, que lleva como nombre el apellido de una distinguida familia montevideana de otrora, que en su momento fue el segundo edificio más alto de Sudamérica.

Está en la Plaza Independencia, en la que está el monumento al prócer oriental José Artigas, cerca de la vieja Casa de Gobierno, y de la actual sede de la administración de Tabaré Vázquez, la Torre Ejecutiva. A pocos metros está la Puerta de la Ciudadela, que era la entrada a la Montevideo de la época colonial, y también el Teatro Solís, principal centro cultural del país.

En la noche que marcó el inicio de un feriado largo, el intendente Daniel Martínez dio por inaugurado el proyecto Gran Salvo, que ilumina la cúpula del edificio ícono de Montevideo.

Hubo tamboriles de la comparsa "C-1080" que es la heredera de la vieja "Morenada", el grupo de negros y lubolos que hacia candombe en el desaparecido conventillo "Mediomundo" de la calle Cuareim al 1080.

La iluminación de la cúpula del Salvo se hizo en el marco de una serie de celebraciones por el centenario de La Cumparsita, con gala en el Solís y el Auditorio del Sodre, así como la publicación de un libro especial sobre la historia, bailes tangueros en locales de la ciudad, inauguración de un museo de la música típica rioplatense y otros actos.

El Salvo quedó iluminando la Muy Fiel y Reconquistadora, y los acordes del tango más escuchado en todo el mundo, siguieron sonando hasta tarde. Igual que en aquellas tertulias de bares y cafetines de hace cien años.

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