Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Acomodar franquicia y estructuras parece costar demasiado

Jorge Búsico

SEGUIR
PARA LA NACION
Domingo 30 de abril de 2017
0

Cada uno por su lado. Así como se mostró Jaguares en muchos pasajes de la dura derrota ante Sharks, el rugby argentino lució ayer sus dos versiones, profesional y no rentada, en el mismo día y horario. Como si todo costara más de la cuenta en acomodarse; franquicia y estructuras. Mientras la URBA ponía en marcha su flamante Top 12 y la continuación del resto de sus categorías, el Súper Rugby volvía a Vélez en una tarde de otoño con temperatura de primavera y con multitudes de mosquitos también, como el clima, fuera de temporada. Fuera de registro, en otra comparación con el juego de Jaguares, que hilvanó la cuarta caída consecutiva, que lo complica en su objetivo de clasificación a los playoffs del torneo de la Sanzaar.

Pese a que el rugby bonaerense se jugó completo ayer en simultáneo con Jaguares (salvo el partido televisado, que arrancó a las 14, y el clásico platense entre San Luis y La Plata, que irá hoy) y pese a que también el equipo venía de un 0-3 en su excursión a Sudáfrica, el público respondió en un número mayor a lo esperado teniendo en cuenta esas circunstancias: 9458 personas estuvieron en Vélez.

Sharks, que llegó con algunas ausencias de peso, se llevó de principio a fin un partido crucial (ahora le lleva 8 puntos a los argentinos). Lo empezó con un try de arranque y sin que ningún jugador de Jaguares tocase la pelota y lo cerró con un penal que dejó el 33-25 que estableció justicia a lo que sucedió en el verde y prolijo césped del Amalfitani.

Lo sucedido en los 80 minutos, vuelve a sembrar las dudas que se habían despejado en la anterior serie en Vélez, cuando Jaguares redondeó un 3-0 ante sudafricanos y australianos con largos pasajes de muy buen rugby. Ayer, los argentinos no sólo no hicieron pesar su localía como lo habían soñado, sino que volvieron a caer en errores infantiles para cualquier nivel de mayores y a desconectarse en los momentos decisivos.

Además de los arrestos individuales que poco rédito dieron –salvo la patriada de Tuculet que culminó en el try de Bautista Ezcurra–, el equipo preocupó porque dio otra vez la sensación de haber perdido la brújula. Sharks, sin descollar, lo volvió a maniatar, a sacarlo de ritmo y a no perdonarlo ante cada distracción.

Al tratarse del único lote de jugadores que nutrirá a los Pumas, es imposible no separar a Jaguares del seleccionado argentino. Por eso es que preocupa este rendimiento –más que el resultado– ante la cercanía de la ventana de junio, que traerá a una Inglaterra poderosa, más allá del éxodo hacia a los Lions de sus principales figuras.

El Súper Rugby da rápida revancha. El sábado estará el Sunwolwes japonés, del que no habrá que confiarse. Ahora sí se torna indispensable levantar el nivel de juego. A encontrar el registro.ß

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas