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Una práctica que nació en EE.UU. en los 80

Dos escaladores empezaron a practicar en estacionamientos

Domingo 30 de abril de 2017
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El origen del slackline se atribuye a dos escaladores del valle de Yosemite, en California, Adán Grosowsky y Jeff Ellington, que a principios de la década de los ochenta empezaron a caminar sobre cadenas flojas y cables en estacionamientos. Luego sumaron sus equipos de escalada para armar líneas y caminar sobre ellas. Así nació este deporte que, en poco tiempo, se expandió por todo el mundo.

Como la cinta es ligeramente elástica, los atletas pueden, además de mantener el equilibrio y caminar, hacer saltos y piruetas. Debido a su flexibilidad, responde al viento y al movimiento. Además, la tensión se puede regular. Eso originó la aparición de otras prácticas como el highline -caminar en altura-; el trickline -hacer trucos en la cinta-; el longline -caminar a mayor distancia- y el waterline -lo mismo, pero sobre ríos o lagos.

El free solo es una variante del highline, pero mucho más riesgosa. El deportista recorre la línea sin correa de seguridad. Caerse no es una opción: lo llevaría a una muerte segura. Uno de los atletas que lo practicaban era el norteamericano Dean Potter, que murió en un accidente al practicar base, es decir, saltando con un traje especial y paracaídas desde un pico del Parque Nacional Yosemite. Potter es considerado el iniciador del highline en la Argentina a partir de sus visitas a El Chaltén, hace 10 años.

En YouTube, también se pueden ver videos del californiano Andy Lewis, caminando por líneas de cientos de metros sin usar arnés. También, del suizo Julian Mittermaier que, en 2014, con 21 años, batió un récord al subirse a una cinta de 224 de largo y a 200 metros de altura, en la presa de Mauvoisin, en Suiza.

La película En la cuerda floja, que se estrenó en 2015, y el documental Man On Wire, de 2008 y ganadora de un Oscar, son referencias para los highliners. Cuentan la historia de Philippe Petit, el funambulista francés que unió las Torres Gemelas en 1974 al caminar por un cable. Petit es una inspiración para estos deportistas, aunque la técnica del funambulismo es distinta: se hace sobre cables de acero y con una barra que actúa como centro de gravedad.

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