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El pasaje a una mayor libertad

Desnudando el estilo

LA NACION
Domingo 30 de abril de 2017
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Según una de las proclamaciones más citadas de Coco Chanel, la moda no existiría solamente en las prendas que la constituyen. "Está en el aire, llevada por el viento... Está en el cielo, en la calle", dijo en un despegue metafórico raro en una mujer que, con un sólido sentido común, de la moda exigía practicidad y durabilidad, no sugestivas ambigüedades. Pero lo que me resulta aún más curioso, y más flagrante, es la ausencia aquí de toda referencia a quienes, en el mundo en que vivió Chanel, eran los personajes protagonistas absolutos de la realidad material de la moda: las mujeres.

No hubiera sido para nada una obviedad que Chanel señalara y subrayara que la moda existía en y por las mujeres que la vestían. Ella sabía de primera mano, por haber jugado un papel importante en el asunto, que los cambios genuinos en el vestido femenino tenían su origen en las nuevas funciones sociales de las mujeres, tras la profunda conmoción de la Primera Guerra. Y que se imponían sólo cuando respondían a la necesidad de autonomía que estas nuevas funciones implicaban.

Si en poco menos de una década las mujeres se habían liberado de convenciones históricas, desechado el corsé, abreviado faldas, y se habían cortado el pelo largo, símbolo de sumisión a un rol superado, era porque muchas de ellas habían logrado elegir su ocupación, disponer de su dinero, tener su espacio propio; habían, en suma, iniciado el itinerario de su autonomía.

Charme. Las mujeres francesas son de un gran pragmatismo cuando de vestirse se trata
Charme. Las mujeres francesas son de un gran pragmatismo cuando de vestirse se trata.

Quizá la divagación de Chanel sobre la moda llegada y transmitida por vía aérea se debió a que tras haber sido una de esas mujeres, su rol devino en trasladar esas adquisiciones al universo del lujo, convertirlas en signos de estilo entre las clases ociosas que determinaban el andar de las modas. Rica y famosa, había asentado su apellido como sinónimo del nuevo chic francés. Reformista en moda y emblemática de su modernidad, libre en su vida privada, Chanel optó por ser tradicionalista en todo el resto, e incluso extremista: es hoy notorio su lamentable antisemitismo. En otra coyuntura de cambio, las modas de los 60 le provocarían un paroxismo de exasperación: aplicó a las feministas los sarcasmos del canon machista.

Dicho esto, es forzoso recalcar que el arquetipo de estilo -atractiva sencillez, distinción funcional-, defendido por la Chanel joven tuvo efectos duraderos, aún hoy vigentes, sobre el gusto de las mujeres francesas. En los 60 surgieron grandes innovadoras como Emmanuelle Khanh o Sonia Rykiel, con una voluntad de cambio similar a las que Chanel sentía casi medio siglo antes. Hoy, a lo largo y a lo ancho del mundo, la manifiestan cientos de creadorxs de moda independiente.

Idealizadas por el resto del mundo por su charme canchero, las mujeres francesas son en realidad de un gran pragmatismo cuando de vestirse se trata. Aún aquellas del oficio tratan el tema con sana distancia: no se interesan a la moda sino a la ropa, es decir no a "lo que se usa" sino a lo que a ellas les va y les queda cómodo.

Yo creo que el secreto del tan envidiado estilo de las francesas más que en fórmulas de alta estética reside en la agudeza y la convicción que ellas siempre mostraron para pelear su status y darse a sí mismas la importancia justa, en una sociedad tan patriarcal como cualquier otra.

Comprendí que de eso se trataba cuando, en los años 70, viví de cerca la pelea exitosa de las mujeres francesas por la interrupción legal del embarazo, momento de pasaje a una mayor libertad. Presumo que eran signos similares, de avance, lo que la Chanel joven detectaba en la atmósfera de su época. Imagino que serían para ella estímulos vitales para crear esa ropa suya, mucho más que decorativa.

Y pienso que a mis amigas hacedoras de moda argentinas les queda mucha tela para cortar.

El autor ha colaborado en Vogue Paris, Vogue Italia, L'Uomo Vogue, Vanity Fair y Andy Warhol's Interview Magazine, entre otras revistas

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