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El día que Darío Benedetto se metió en el corazón de la hinchada de Boca

El goleador del certamen pasa por un momento fantástico en la definición y la Bombonera coreó su nombre por primera vez

Domingo 30 de abril de 2017 • 22:32
Darío Benedetto
Darío Benedetto. Foto: Télam
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Es cierto que los hermanos Barros Schelotto necesitaban mucho el retorno de Fernando Gago, capitán, símbolo y eje del equipo, para volver a imponer un orden que se perdió tanto con su desgarro como con el esguince de Ricardo Centurión, otro de los imprescindibles del plantel. Sin embargo, también precisaba de los goles de Darío Benedetto. O, mejor dicho, la esperanza está siempre puesta en que el Pipa convierta el primer gol del equipo y del encuentro: a través de esa fórmula, Boca consiguió seis triunfos en el presente campeonato.

El 9 xeneize se transformó en el "amuleto" del grupo. Benedetto consiguió anotar el primer gol en las victorias ante Quilmes (4-1), Gimnasia (3-0), San Lorenzo (2-1), Banfield (2-0), Defensa y Justicia (1-0), Vélez (3-1) y esta noche ante el conjunto de Sarandí (3-0).

No siempre fueron victorias, pero Boca nunca perdió: también aportó el tanto que abrió el marcador en los empates 1-1 ante Rosario Central, el año pasado, y Patronato, hace dos semanas atrás. Los 8 goles a los que le puso su firma y con los que la entidad de la Ribera siempre cosechó unidades en un campeonato en el cual nuevamente está puntero (volvió a sacarle a Newell´s una ventaja de 3 puntos), son parte de los 14 que anotó en total para ser el goleador del torneo, superando por uno a Sebastián Driussi, que este fin de semana estuvo imposibilitado de convertir porque River postergó su encuentro con Atlético Tucumán.

Además, vale destacar que en la Copa Argentina del año pasado el Pipa también contribuyó con su gol de la suerte: convirtió con la nuca el gol que dio inicio a la posterior victoria 2-1 sobre Santamarina de Tandil, por los 16avos de final.

El hincha ya le tomó mucho cariño después de la hostilidad general que recibió al comienzo de su ciclo con la camiseta azul y amarilla por los goles errados: el goleador fue reemplazado a los 33 minutos del complemento y la Bombonera le devolvió sus dos goles brindándole la primera ovación: "¡Pipaaaaa, Pipaaaaa!". Benedetto respondió levantando las manos. Con la tranquilidad de estar cumpliendo. Con la tranquilidad de ser querido en el club de sus amores.

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