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Hay un jazz para millennials y se llama BadBadNotGood

Canadienses, colaboran con Kendrick Lamar, hacen música instrumental y son la gran novedad de una escena "mixta"

Martes 02 de mayo de 2017
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PARA LA NACION
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El cuarteto debuta en Buenos Aires: hoy y mañana, en Niceto
El cuarteto debuta en Buenos Aires: hoy y mañana, en Niceto. Foto: Gentileza C. Olthuis

Si existiera algo así como un jazz millennial, BadBadNotGood sería la agrupación por excelencia para entender de qué se trata. Formados como trío en 2010 y establecidos como cuarteto desde su último disco -oportunamente llamado IV-, los canadienses encarnan una forma fresca de aproximarse al estilo a partir de la libertad y la modernidad. A modo de toma de posición generacional, en su segundo disco de estudio (2012) puede leerse: "Ninguna persona de más de 21 años estuvo involucrada en este disco". En una zona con límites difíciles de precisar, estos músicos que aún no llegan a los 30 años se ubican entre el hip hop instrumental y el post bop y se han convertido en una de las grandes sorpresas musicales de la década.

Sin ir más lejos, su reciente colaboración en el último disco de Kendrick Lamar sobresale dentro de la larga lista de cruces en trabajos propios y ajenos. "Kendrick es el mejor rapero del mundo", sentencia Chester Hansen, bajista, antes de presentarse, hoy y mañana, en Niceto Club. "Su música es muy poderosa y artística, es increíble que algo así sea tan masivo". Inmersos en este panorama donde la llamada Black American Music (de Beyoncé a Kanye West) parece estar preparada para arrasar con todos los rankings, el cuarteto disfruta desde su lugar doblemente periférico: saben que, por hacer música instrumental, no pueden aspirar a la alta rotación y que residir en Canadá les da una perspectiva mayor del mapa musical.

En este contexto, también son testigos de un crecimiento a pasos agigantados de la escena de su país. Arcade Fire, por el lado del indie rock, y Justin Bieber, como ídolo adolescente por excelencia, marcaron un camino al que ahora se suman Drake y The Weeknd, quienes se mostraron capaces de ser exitosos en géneros como el hip hop y el modern r&b, aguas que hasta hace unos años parecían navegar exclusivamente músicos estadounidenses. "Es algo muy loco", se sincera Hansen, que recuerda lo difícil que era escuchar rap en vivo durante su adolescencia. "Todo cambió desde Drake; el mundo empezó a mirar a Canadá y ahora la gente también viene a Toronto a grabar, no sólo a tocar. Es un destino como Los Angeles o Nueva York."

Para BadBadNotGood, este nuevo posicionamiento de Canadá sirvió como plataforma para sumarse a festivales por todo el mundo y que de a poco eso que empezó como hobby se transformara en un trabajo. Una primera gira por Europa fue el gran quiebre, según cuenta Hansen. Las fechas comenzaron a acumularse y finalmente tomaron la decisión de abandonar la universidad. "Cuando empezamos a tocar, no pensamos que nos iban a dar bola, todavía nos resulta raro ir a tocar a países como Japón o Argentina", se sorprende.

A partir de esa primera gira europea y una buena cantidad de shows en Los Angeles, los BadBadNotGood se metieron de lleno en el circuito. Pasaron a compartir cartel con Kamasi Washington y con leyendas de la talla de George Clinton. Y aunque Hansen reconoce que "al principio fue muy intimidante", la propuesta del grupo se ganó la consideración de propios y extraños. "En los festivales de jazz hay gente de todas las edades y nos gusta tocar fuerte, es un poco raro para los que están acostumbrados a un sonido más clásico, pero se terminan adaptando, y nosotros también."

A la pregunta de si se sienten parte de una nueva camada de jazzeros, el bajista responde con un sí... y con un no. "Amamos el jazz y es una gran influencia para nosotros, pero sabemos que su historia está muy relacionada con la cultura afroamericana del siglo XX. No podríamos compararnos con ninguno de los grandes músicos del género porque son mucho mejores que nosotros y les dedicaron su vida a esa cultura y esa tradición. Nosotros lo tomamos como un elemento que sumamos a nuestra música. Pero es cierto que amamos el jazz y nos encanta ver que está volviendo a ganar popularidad entre los jóvenes."

Después de tres discos bien recibidos por la prensa, les llegó la posibilidad de grabar un álbum con el mítico rapero Ghostface Killah, miembro de Wu-Tang Clan. El resultado de la sociedad devino en Sour Soul (2015), un disco claustrofóbico, que retoma el aura sombría del hip hop neoyorquino con una pátina de sonido setentoso. Pero los BadBadNotGood se mueven más por búsqueda de movimiento constante que por nostalgia retro. "Queremos hacer cosas nuevas todo el tiempo, buscar elementos que nos puedan sonar interesantes y trabajar duro en ello. Es así como evolucionamos", analiza Hansen.

Enfocados en la gira de presentación del disco y en algunos proyectos personales, Hansen y compañía esperan, de todos modos, tener material nuevo. "Aunque no vamos a grabar otro disco por un tiempo." Mientras tanto, planean seguir disfrutando de su presente y de las posibilidades que les dan las nuevas formas de consumo para llegar a cualquier parte del mundo. "Sabemos que no vamos a poder empatar a bandas que tengan un cantante, pero tenemos la forma de alcanzar ese nivel de intensidad, no creo que haya existido un mejor momento para hacer música que éste."

BadBadNotGood

Presentan IV

Niceto, N. Vega 5510

Hoy y mañana, a las 21

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