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Tras 28 años, se fractura la coalición oficialista en Chile

Nueva Mayoría, heredera de la Concertación, irá dividida a las elecciones

Martes 02 de mayo de 2017
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SANTIAGO, Chile.- Por primera vez en 28 años la centroizquierda de Chile llegará dividida, sin nombre y con más de un candidato a unas elecciones presidenciales.

Nueva Mayoría, el bloque político que heredó a los partidos de la ex Concertación, entró el sábado en estado de coma luego de cuatro años de existencia. La decisión de la Junta Nacional de la Democracia Cristiana (DC) de llevar directo a primera vuelta a su candidata Carolina Goic, en lugar de participar en unas primarias, dejó moribunda a la coalición oficialista. El llamado a la unidad de Michelle Bachelet a última hora fue más bien un intento de resucitación con bajo voltaje.

Ernesto Velasco, presidente del Partido Radical, el primero que proclamó al senador Alejandro Guillier como abanderado presidencial, también fue el primero en lamentar la decisión de la DC. "Desde fines de los 80 hemos llevado siempre un candidato común, una lista parlamentaria y una propuesta programática. Cuando se toma esta decisión (...) evidentemente coloca el fin de un ciclo y eso determina el término de la Nueva Mayoría como la entendemos hoy", dijo Velasco, y luego pidió buscar el entendimiento para evitar que la derecha triunfe en segunda vuelta.

Los candidatos mejor perfilados para las presidenciales de noviembre son el ex presidente Sebastián Piñera, por el pacto opositor Chile Vamos; Alejandro Guillier, que fue proclamado también por el socialismo, precipitando hace tres semanas la bajada de Ricardo Lagos, y Beatriz Sánchez, que irá a las primarias del Frente Amplio el 2 de julio. Carolina Goic suma 2% de intención de voto, según las últimas encuestas.

Aunque Guillier había dicho que sin primarias en la Nueva Mayoría su candidatura no continuaría, ayer dijo que la mantendrá y que reunirá en el mundo independiente las 33.000 firmas que requiere por ley para postularse a presidente, lo que además significa desmarcarse de la Nueva Mayoría. "Si las logro, sigo adelante. Si no, hasta ahí llego", advirtió, y agregó sobre la decisión de la DC: "Me da pena, no me agrada".

Así como la Concertación fue posible a fines de los 80 por oposición a la dictadura de Augusto Pinochet, la Nueva Mayoría nació en 2013 para que Sebastián Piñera no entregara el gobierno a la derecha. Así se hizo viable el segundo mandato de Bachelet, con el respaldo de siete partidos de centroizquierda articulados, incluyendo por primera vez, desde el gobierno de Salvador Allende, al Partido Comunista.

La tensión entre el comunismo y los democristianos fue permanente en las mesas de trabajo y de coordinación política, pero no el único foco de división. Entre otros, la Democracia Cristiana se manifestó incómoda muchas veces por la velocidad y la cantidad de algunas reformas estructurales de Bachelet. El Partido Comunista, que hoy tiene la mayor cantidad de militantes inscriptos en Chile, decidió que respaldaría a Guillier apenas se concretó el anuncio de Goic.

Mientras la oposición decretó también el fin de la Nueva Mayoría, en La Moneda buscan que la Democracia Cristiana -considerada un partido bisagra que apoyó el golpe de Estado de 1973 y luego sustentó el no a Pinochet en 1988- se mantenga cerca de la centroizquierda para una eventual segunda vuelta y no obstaculice el último año de mandato de Bachelet, que aún debe aprobar al menos tres grandes reformas.

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