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Negocian contra reloj para destrabar hoy la ayuda para SanCor

Busca un acuerdo por el aporte permanente que hace toda la industria láctea al gremio Atilra

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LA NACION
Martes 02 de mayo de 2017 • 00:00
Buscan destrabar una ayuda para la empresa
Buscan destrabar una ayuda para la empresa.
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Luego de que las negociaciones por SanCor quedaran estancadas al exigir el Gobierno al gremio lechero, Atilra, un acuerdo amplio para todo el sector como condición para liberar los $ 450 millones del Fondear que aprobó para la empresa, hoy autoridades oficiales, el sindicato y las cámaras empresarias del negocio lácteo mantendrán una reunión clave que podría destrabar el conflicto.

Según trascendió, durante el fin de semana hubo contactos cruzados entre los distintos actores involucrados para buscar una salida al tema más espinoso que frenó los fondos para SanCor: el aporte mensual permanente obligatorio que debe hacer toda la industria láctea, de $ 3300 por trabajador, al gremio Atilra.

El acuerdo por este punto conflictivo estaría cerca. Se buscaría una salida intermedia que consistiría en que esa contribución sea por litro elaborado. Habría un piso de valor en función de la cantidad de empleados y también un valor especial para las compañías que son reelaboradoras de leche.

El gremio propuso en un momento reemplazar el monto fijo por un monto en función de litros de leche elaborados (0,03 centavos por litro), pero la industria en general lo rechazó.

Apenas se desató la crisis de SanCor, el Gobierno, con el apoyo de un sector de la industria y con el monitoreo del coordinador del gabinete Gustavo Lopetegui, que tiene en su pasado haber impulsado la productora de quesos Pampa Cheese, además de su paso como CEO de LAN, apuntó también a reducir ese aporte no sólo para SanCor sino para toda la industria lechera. Lo intentó bajar a menos de la mitad y la negociación se trabó.

Por su parte, Atilra quiso circunscribir las tratativas solo a la crisis de la empresa y, de hecho, acordó con SanCor que sus trabajadores difieran por seis meses 15% de su sueldo para aliviar a la compañía.

Después de que el viernes pasado trabajadores de la planta de SanCor en Centeno, Santa Fe, cortaran la ruta 34 en reclamo por sueldos atrasados, y ante el riesgo de que las protestas se generalizan en otros lugares del interior, se abrió un canal de negociación en las últimas horas. Una de las personas que influyó para que volviera a reanudarse la negociación fue el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, que habría acercado una propuesta para que el acuerdo al menos fuera transitorio, hasta discutir uno definitivo, con tal de que se materialice la ayuda para SanCor.

Ayer, en la apertura de las sesiones ordinarias de la legislatura provincial, Lifschitz hizo una encendida defensa de la cooperativa láctea, poniendo las causas de su crisis fuera de la misma empresa. "A SanCor no la fundieron los directivos, ni el gremio, ni la baja del precio internacional de la leche; la quebraron todos los gobiernos, porque nunca hubo una política nacional para la lechería", dijo.

Cómo nació el aporte de la industria láctea a Atilra

El aporte mensual permanente que realiza la industria láctea al gremio Atilra, el punto que trabó el acuerdo para que el Gobierno libere los $ 450 millones del Fondear para SanCor, fue creado en 2009.

En ese momento se trató de un convenio entre Atilra, el Centro de la Industria Lechera (CIL), la cámara que agrupa a las principales empresas, SanCor y la Junta Intercooperativa de Productores de Leche. Y fue homologado por el Ministerio de Trabajo de la Nación.

Entre otros puntos, en esa oportunidad se argumentó el aporte "con la finalidad de contribuir a las funciones y actividades de carácter solidario que lleva a cabo la entidad sindical". Y para eso se fijó un valor de $ 417 por mes y por trabajador del sector.

Para llegar hasta ese monto se había determinado una escala progresiva, "comenzando en el mes de abril de 2009 con la suma de $ 100". Hoy esa contribución por empleado es de $ 3300.

Según lo pactado en 2009, los valores "serán ajustados en la exacta proporción en que se modifiquen los salarios básicos de los trabajadores de la industria lechera de la República Argentina". Allí se indicó que "cada empleador deberá depositar el importe de dinero que resulte vigente a cada mes de devengamiento, debidamente actualizado".

El plazo de pago se estableció hasta el 15 de cada mes y se indicó que "el incumplimiento de esta obligación de contribución, habilitará la utilización de la vía judicial de reclamo, y el cargo de los intereses aplicables."

En el último tiempo, unas 59 pymes lácteas fueron a la Justicia contra ese aporte, porque lo consideran inconstitucional. Basan su argumentación en una prohibición de la ley de asociaciones profesionales. Para el gremio, el aporte permanente llegó a significar unos 700 millones al año, cifra hoy más baja porque muchas empresas dejaron de pagarlo. Según estimaciones privadas, la industria en general le adeudaría al sindicato unos $ 1000 millones por ese aporte.

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