Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

"Volvió a aparecer y se reía como una hiena": el drama de la mujer que lleva un año denunciando a su ex por violencia de género

El acusado se encamina al juicio oral y tiene una orden de restricción perimetral por seis meses, pero sorprendió a Adriana Toporovskaja en la calle cuando caminaba junto a sus hijas en el centro de Morón

SEGUIR
LA NACION
Miércoles 03 de mayo de 2017 • 01:45
Adriana Toporovskaja vive con miedo
Adriana Toporovskaja vive con miedo. Foto: Archivo / Gaspar Kunis

"Volvió a aparecer, caminaba detrás nuestro. Se reía como una hiena". Adriana Toporovská habla por teléfono desde su negocio, en el centro de Morón. Dice que está asustada, aunque no hace falta que lo aclare. Se le nota en la voz. "Mis hijas viven con terror, este es un daño infinito".

Adriana sobrevivió a un intento de asesinato por parte de su pareja, Gustavo Melnek, el 24 de marzo del año pasado. Tal como publicó LA NACION, pasó ocho meses de persecuciones y amenazas. Presentó 45 denuncias y obtuvo varias órdenes de restricción. Luego del artículo, el hostigamiento cesó. Aunque sólo por un tiempo.

En los últimos seis meses, las denuncias avanzaron en la Justicia y el imputado se encamina al juicio oral por desobediencia.

La última ampliación de la perimetral que obtuvo Adriana le fue otorgada en enero, por 180 días. Ella lo vivió como un logro: renovar la orden cada mes le llevaba tiempo y esfuerzo. Mientras tanto, debía trabajar para mantener a sus tres hijas -de un matrimonio anterior, que no le pasa alimentos-; y ocuparse de la enfermedad coronaria de una de ellas.

"Nos conocemos"

Sus hijas trillizas, Rajel, Alicia y Rivka, de 12 años, estudian para su bar mitzvá en el templo de la Sociedad Israelita del Oeste. Hacia allí se dirigían con Adriana el sábado 22 al mediodía, cuando una de ellas se percató de que alguien las seguía. "Alicita me lo dijo. Era Gustavo, estaba muy cerca suyo. Había vuelto a aparecer, caminando detrás nuestro. "Hola', nos dijo, como si nada. Agarré a las tres nenas y seguí caminando. Ahí me gritó: "Che, nos conocemos". Entonces empezamos a correr".

Estaban en la esquina de Av. Cabildo y Maestra Cueto. El templo estaba a una cuadra, en Larralde al 900. Cruzaron la avenida sin mirar y atravesaron la plaza de Universidad de Morón.

"Cuando llegamos, cerraron las puertas para protegernos. Apareció el rabino [Nicolás] Reck y me dijo que las nenas se podían quedar ahí, refugiadas, por algunas horas. Después me acompañó hasta el negocio y llamó al Departamento Legal de Seguridad de la DAIA, para que nos den más seguridad". Cuando tocó el botón antipánico, recibió un llamado de una asistente social. Poco después, la policía llegó a su local.

El lunes siguiente, a primera hora, Adriana volvió a presentarse en la fiscalía para presentar una nueva denuncia en la causa por "violencia familiar" contra Melnek.

"Tengo miedo por mis hijas. ¿Por qué no lo meten preso? ¿O lo citan? Temo que agreda a mis hijas".

En noviembre, Gustavo le hizo llegar una carta documento, donde la intimaba a que se abstuviera de "divulgar datos, informaciones e imágenes que afecten su imagen y su buen nombre" y que dejara de "difamarlo".

Ella le contestó: "Rechazo, por falsa, improcedente y maliciosa su carta documento, que tiene por objeto intimidar nuevamente, violando así la restricción de contacto. [...] Si usted, en lugar de atosigarme, hubiera cumplido con la restricción impuesta, no me hubiera visto obligada a dar a conocer el padecimiento que vengo sufriendo junto a mis hijas".

cerrar

Bajas probabilidades

La fiscal Paula Hondeville, titular de la fiscalía Número 10 de Morón, especializada en Violencia de Género, informó a LA NACION que hay varias causas contra Melnek surgidas de las denuncias de Adriana.

Una de ellas -"por desobediencia a la autoridad en 45 oportunidades en concurso real con amenazas simples"- fue elevada a juicio oral el 18 de abril por el juez de Familia, Luis Torti, del Juzgado Nº 9 de Morón.

Pero las posibilidades de que Melnek vaya preso, como espera Adriana, son bajas: "Las desobediencias tienen una pena baja, incluso puede ser una pena en suspenso, es decir, que no implique detención. El hombre ha estado a derecho y no es detenible porque la ley así lo establece. Pero esto lo va a evaluar el juez que corresponda. Aún no sabemos siquiera quién es".

La última denuncia de Adriana, por violación de la perimetral en el centro de Morón, está bajo evaluación de la fiscal. "Voy a pedir las filmaciones de las cámaras de seguridad de las calles donde Adriana dijo ver a su ex. Esta denuncia se va a agregar a las anteriores y veremos".

¿Cuándo tendría lugar el juicio oral? "No depende de mí", respondió Hondeville. "Cada juzgado es distinto. Algunos están al día con las causas y ponen los juicios en fecha cercana. Otros están atrasadisimos y por ahí la ponen dentro de un año y medio".

Documentación
Documentación.
Documentación
Documentación.
Documentación
Documentación.
Documentación
Documentación.
Documentación
Documentación.
Te puede interesar